Bye.
04 jun 2011 Dejar un comentario
in General Etiquetas: Él., Ellos., Felicidad.
Nueve de la mañana, suena el despertador, y a las diez ya estoy estudiando. Pausa para comer, y a las cuatro los libros vuelven a estar abiertos.
Estos días tan cansinos de estudio intensivo hacen que me dé cuenta de todos los buenos momentos, que aunque hayan sido breves o banales, me han alegrado el año. Ahora cuando estudio no puedo enseñarle a nadie las cosas que me hacen gracia, como descubrir que el estudio de las rocas se llama pedología. Desbloqueo mi móvil, y veo esa foto vestidas de hawaianas, agarrando (lo siento Ana) al mejor profesor que he tenido jamás, que no volveré a ver. Y todas las tonterías que hicimos este año, no las podré recordar el año que viene. Cuando me venga algo a la mente que me haga reír y me pregunten el porqué, no podré contestar: Te acuerdas de cuando pasó esto? Y que me contesten que sí, y compartan la risa conmigo. Y pensar que el año pasado miraba el colegio con desprecio, y este año, después de nuestro monôme, estuve a punto de llorar. Este ha sido un gran año, con una gran clase. Aún queda vernos en el bac (que días más fatídicos) y en la graduación, que tantos quebraderos de cabeza está causando con respecto al vestuario, que no sé cuantas veces ya habré dicho: Yo me pondré el vestido de Nochevieja!
Este año ha sido muy contrastado. Ha sido duro por muchas cosas. Los estudios, los scouts, la muerte de mis dos abuelos… Pero se compensa por la presencia de mi personita, siempre a mi lado, y el descubrimiento de personas que quiero conservar a mi lado.
6º10. 5º3. 4º6. 3º2. 2º2. 1S1. TS4.
Dentro de unos días terminará oficialmente mi etapa colegial, que ha terminado con mi año como Terminale (y mira que suena mal, como si nos fuéramos a morir), y siempre pendiente de los annales para preparar el bac. (Que para nosotros es una palabra de lo más normal, pero la gente me sigue mirando muy raro cuando digo que he estado haciendo annales toda la tarde).
Adiós liceo.
Las cazas todas al vuelo.
14 may 2011 Dejar un comentario
in General Etiquetas: Ellos., Felicidad.
No imaginaba al comenzar este curso que me sentiría tan ligada a alguien que ya conocía, pero sólo superficialmente. Supongo que será porque me siento agusto al lado de alguien que siento que es más parecido a mí de lo que pensaba. Alguien que se muestra crítico, sarcástico, y siempre me pilla cuando me trabo o digo alguna gilipollez, para repetirlo y provocar risas. Alguien que no puede parar de decir: ¿A que sí? Pero mazo! Eeeeeeeh perdona? y meter puto en cualquier sitio de una frase.
Son tonterías que me animan el día. Gilipolleces que me hacen reír, y que me hacen sentir bien. No sé porqué escribo esto, supongo porque me ha salido del alma y ayer me sentó muy bien una conversación hasta las dos de la mañana. Es una de las pocas amistades que, sinceramente, me gustaría conservar más allá del liceo.
Por ti.
Los cuerpos celestes también se aman.
17 ene 2011 Dejar un comentario
in General Etiquetas: Él., Ellos., Felicidad., Reflexiones.
¿Conocéis a Evan y Noa? Son unas personas que viven alejadas y se echan mucho de menos. Aprovechan al máximo cada instante que comparten, sea en este mundo o en su propio universo, compartan horas tumbados en la misma cama o segundos robados de un sueño.
Es una injusticia que algo tan bonito sea tan difícil por culpa de la distancia. Pero ellos saben demostrarse todo lo que quieren de otra forma. No falta mensaje o entrada ante un ataque de ñoñitis, y por supuesto el aferrarse a todos los recuerdos. Ayer resultó que tuve que ser la intermediaria de algunos de esos mensajes, y me pareció sorprendente la necesidad que tienen de decirse que se quieren. Quizás sea por la distancia. Porque a lo mejor creemos que sin todos esos gestos a la otra persona se le va a olvidar. Pero no es así. A lo mejor ellos simplemente tienen la necesidad de decírselo tantas veces en substitución a los besos y abrazos que se darían en ese momento. No lo sé, pero de todos modos, es bonito.
Tienen miedo de que la distancia les mate, pero sé que no será así. Son lo suficientemente fuertes los dos para soportar lo que sea. Aunque tengan que refugiarse en estrellas que el resto de humanos no puede ni imaginarse y que seguro que alcanzan un nivel de belleza indescriptible. Sólo ellos saben convertir el brillo de una lágrima de añoranza en un destello de una estrella. La verdad es que son admirables. Yo particularmente sé que no poseo esa fuerza y me parece algo increíble. Yo sobre todo, desde mi posición de mortal ante dos seres que vagan por un universo a su antojo (quizás sea otra hipótesis para el origen de las perseidas) sólo les doy ánimos para que nunca se cansen de hacerlo, hasta que puedan burlar la distancia. Se lo merecen.
Ellos comparten un universo, con todas las estrellas que puedan imaginar, con todas las nebulosas que les apetezca colorear y demás cuerpos celestes. Yo tengo que burlar una distancia mucho más pequeña cada día, pero al fin y al cabo sólo la burlo los fines de semana. Y mientras veo que los muros me separan de él, me imagino que estoy tumbada en un césped que siempre es verde y nunca rasca (siempre está blandito), que está a la orilla de un lago tranquilo y limpio, que nunca tiene el agua muy fría. Sólo lo suficiente para refrescar en las calurosas noches de verano. Allí me tumbo a mirar las nubes o ver las estrellas si es de noche. Sé que él también se refugia allí a veces, y por eso le veo pasar y tumbarse a mi lado, y me da la mano. Lo que es seguro, es que todas las noches cerramos los ojos para transportarnos a una cama mucho más grande en la que dormimos abrazados, que tiene una ventana al lado, desde la que se ve el lago y una luna preciosa que ilumina todo. En ese momento que nosotros nos abrazamos y damos las buenas noches, estoy segura de que pasan dos estrellas fugaces por el cielo, aunque no siempre las vea. Y sí. Son Evan y Noa en su particular forma de irse a dormir. Encontrándose en su universo.
Esto va dedicado a ellos. :)
Hoy quiero…
26 may 2010 1 comentario
in General Etiquetas: Él., Ellos., Felicidad., Reflexiones.
Llevo unos días escribiendo una frase por todas partes. Una frase muy sencilla, que lleva una gran verdad. Una frase que me hizo ilusión leer, y una frase que cada vez que la leo, actúo en consecuencia.
Sonríe, y harás sonreír a quien tú quieras.
Simple.
Estos días han sido días muy densos… Preocupaciones por diversos motivos, momentos de felicidad absoluta e instantes de querer desaparecer. Pero como no, ganan los buenos momentos. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto como ayer. Ayer estuve con las dos personas que más me importan. Fue tarde de verde, tomé un flash azul, hice peleas de cosquillas y hablamos sobre la forma de las nubes. Regalé el dibujo.
Me gusta el sol, el calor, el poder disfrutar de una vez por todas de mi tiempo libre… Mañana tengo mi último examen :) Me gusta poder sentirme libre, andar de un lado para otro por la calle, cantar a pleno pulmón con las ventanas bajadas, tumbarme en el suelo a absorber todo el calor que me regala el sol… Pero apartarme a tiempo para no quemarme. Disfrutar de los momentos de desconexión total.
Me gusta salir de casa cuando ya es de día y volver cuando aún no ha anochecido. me gusta ver el atardecer con los míos. Y si no lo pude ver, me gusta poder imaginármelo con un reflejo de la noche. Me gusta dormirme con una sonrisa después de haber mandado los últimos mensajes de buenas noches… Y dormirme tan rápido que no tenga tiempo a darme cuenta de las vibraciones avisando una respuesta. Me gusta despertarme en medio de la noche y leerlas, haciendo que despertarse no sea un lastre. Me hace gracia la telepatía que tenemos (que nunca falla), y que cada uno tenga un peluche. Me gusta recordar abrazos y momentos en los que dormir era tarea fácil.. Me gusta decirte que me dormiré en tu hoyuelo o imaginarnos que dormimos juntos, alegrando nuestros sueños… Me gusta poder hacerlo realidad, cuando me dejas tu huequito.
Hace poco catalogué mis mejores tres sitios para apoyar la cabeza y dormir plácidamente, totalmente segura.
Como no, ganas tú, niño de ojos verdes. Me encanta apoyar la cabeza en tu huequito que está perfectamente adaptado, y dormirme mientras me acaricias el pelo y hablamos de tonterías. Aunque tu espalda también me gusta… Gana tu huequito sin duda, porque puedo levantar la vista y reclamarte un beso.
En segunda posición está su pecho. Porque aunque me cueste encontrarme porque pincha (deberías quitarte la clavícula! :D) lo acabo consiguiendo, y escuchar directamente un latido de corazón me tranquiliza enormemente. Normalmente te doy la mano, y aunque cuando estamos así es difícil, solemos conseguirlo.
Por último, está la espalda de Sergio, el chaval que no para de hacerme portés y cosas extrañas… Y aunque él siempre se queda dormido antes y me toca aguantar una serie de espasmos sumamente graciosos, acabo durmiéndome yo también. Ya sabes, tenemos que dormir juntos en todas las excursiones, que sino pasamos frío… Sacos de mierda. xD
La verdad es que los echo de menos. Y me entran tantas ganas de salir ahora mismo… Miro por la ventana y veo el sol, con alguna nube que circula libremente por el cielo, transformándose, y me imagino la situación de ayer. Me acuerdo de la tarde de Retiro con Alba, que seguramente repetiremos en breve… Quizás no haya mucho que contar, pero hay muchas tonterías que hacer, y muchas fotos. Muuuchas fotos!
Quiero salir de aquí. Quiero abandonar mi rutina. Quiero veros a todos, quiero comerme un helado, olvidarme de la báscula que me absorbe cada día, romper las cadenas que me atan al colegio y escapar. Y si te agarras a mí, hazlo fuerte y no lo dudes, porque nadie podrá evitar que salgamos disparados… Quiero volver a pisar hojas secas, merendar galletas, ir al zoo, volver al Templo de Debod a ver el atardecer y conseguir encontrar el último rayo de sol de color verde, ver estrellas buscando una perseida, contemplar la noche y la Luna, tener una conversación al atardecer, dar la mano, hacer peleas de cosquillas, hacer una sesión de fotos, tener una de nuestras tardes chachis, tener una supertarde, ver Lilo y Stitch, dar abrazos cuando se necesitan y no tener que sustituirme por un peluche como cada noche, y comprarme un Cheshire. Quiero que llegue ya el verano.
Pero sobre todo… Te quiero a ti, y quiero tenerte ahora entre mis brazos. Quiero renovar nuestra galería de fotos, quiero tener tiempo y gastarlo únicamente y exclusivamente en ti de una vez por todas. Y ya falta menos :)
En noches como la de hoy vuelvo a brillar.
Evasión.
18 may 2010 2 comentarios
in General Etiquetas: Ellos., Felicidad., Reflexiones.
El dibujo no tiene gran calidad, pero me gusta, me parece bonito. Me tranquilizaba mientras lo hacía y me transmite paz cuando lo veo. Por lo miro y pienso “No necesito una isla, ni una nube, ni ningún lugar imposible” ¿Para qué marcharse lejos teniendo a tu alcance lo que más te tranquiliza? Atardece en todas partes, y las estrellas, aunque no siempre sean visibles, nunca se marchan. Quizás no necesite que al cerrar los ojos me transporte a una hamaca donde me espera alguien con un mojito. No lo necesito, porque sé que en lugar de cerrar los ojos, puedo hablar con alguien que me hará sonreír siempre, mirar el atardecer en un parque o a través de una ventana, sin sentirme sola. Y la noche caerá, y si me fijo encontraré las estrellas en el cielo. La luna brillará, y dormiré bien. Sin preocupaciones. Con una sonrisa. Y aunque de momento tenga que quedarme en casa, en verano, podré disfrutar de ese instante todas las noches, con mi gente. Y auque te falte el tiempo, sacaremos un hueco para sentarnos y contemplar lo que nos rodea.
Al fin y al cabo, eso es la evasión. Eliminar toda preocupación, sentirte bien y olvidar lo que te hace sufrir. Yo no quiero tener que cerrar los ojos para marcharme a donde sea. Quiero cerrar los ojos para poder sentir mejor la mano que coge la mía.
PD: La imagen sale más anaranjada, pero mi escáner no funciona.
Abrazos.
09 may 2010 Dejar un comentario
in General Etiquetas: Él., Dedicatorias., Ellos., Felicidad., Reflexiones., Scout!
Echaba de menos fotos bonitas, de esas fotos que al verlas recuerdas lo bien que te sentías en ese momento y regalas una sonrisa enorme… Echaba de menos esas imágenes. Y me alegro de volver a tenerlas. Porque durante este fin de semana renové el repertorio de las fotos de abrazos.
Me planteé no ir a la excursión por tener que estudiar mucho, pero al final fui. Y no me arrepiento. Necesitaba desconexión total y la tuve, pasando mi tiempo con niños o un poco más mayores, pero siempre sonriendo. Necesitaba conversaciones de desahogo. Necesitaba encontrar mi huequito de evasión. Y por un momento, no sentí que me faltaba el tiempo. Tenía tiempo para todo lo que quería. Y lo que se avecinaba como una noche fría, al final fue una noche en la que dormí arropada, y me sentía bien. Dormí muy bien, al fin y al cabo. Necesitaba hablar con vosotros, y cada vez veo menos tiempo para hacerlo. Con uno todavía tengo conversación pendiente… Acompañada de un McFlurry. De momento sobrevivimos con sms, conversaciones cortas y esporádicas que nunca llevan a ningún tema en concreto, sino que son reflexiones sueltas que necesitamos decir.
Con otra ya la dejé zanjada… Y es que en cada excursión tendremos siempre nuestro ratito de conversación, porque aunque al principio me vieras como alguien más distante, me alegro mucho de que hayamos llegado a este punto… Y prometo que cuando las cosas salgan mal, saludaré a los desconocidos con una gran sonrisa. Porque además, eres de las pocas personas, por no decir la única, a la que consigo contarle las cosas en persona, sin refugiarme en palabras escritas.
Finalmente con el último no necesito conversaciones, porque nunca hablamos. Realmente, no hace falta. Los gestos y miradas son suficientes para comprendernos… Y además, nunca me sale hablar, me cuesta tanto… De todos modos, es indiferente… Porque sabe todo lo que ocurre y sé que le importa. Y aunque al final no pudiéramos salir por falta de tiempo libre, sé que queda pendiente, al igual que ciertas películas.
En este finde tuve ocasión incluso de sentarme en el alféizar de una ventana a desaparecer un poquito del mundo.. Balanceando una pierna fuera de la habitación, pude sentirme en una nube. La niebla era muy densa y muy baja. La lluvia era placentera, no muy fría y no era brusca. La noche era bonita, y tenía unas ganas continuas de saltar para formar parte de esa noche. Pero supongo que no tiene sentido si no estaba acompañada… Total, conseguiría sentirme parte de la lluvia al día siguiente.
Quería escribir una entrada larga y bonita, pero creo que no me ha salido ningún aspecto esperado. De todas formas me da igual, el espíritu está presente. Y creo que el mensaje se ha transmitido. Porque cuando lo necesito conseguís que me evada, sonría o simplemente me sienta mejor con cualquier tontería. Y no es por ponerme moñas… Pero es que me alegro de haber ido a esa excursión. De haber sido confundida con la hermana de alguien, de haberme metido bajo la lluvia a pegar saltos o pasear, de hablar de secretos inconfesables… Me alegro de haber estado con vosotros. Sois mucho. Más de lo que imagináis. Y es por eso que escribo esto, aunque sea para recopilar las tres fotos. Porque aunque en una no se vea, en las tres llevaba una sonrisa sincera. En las tres me sentía genial, y reconfortada. En las tres, era feliz. Y sonrío al recordarlo… Porque aunque aún siga buscando mi sitio para poder evadirme, de momento sé con quién puedo hacerlo.
… Gracias por no dejarme ir.
Y ahora mismo escucho…
P.D: Sé que no te gustan nada estas entradas, pero me siento bien… Y aún echo de menos una foto. Y es una foto contigo. Porque quiero muchos retratos de nuestros abrazos, y nunca hay ocasión para hacerlos…
El juego sigue.
08 abr 2010 1 comentario
in General Etiquetas: Él., Ellos., Felicidad., Lucha., Reflexiones.
Antes de comenzar una guerra absurda que sólo os hará daño a los dos, elegid la indiferencia. No creo que dos adjetivos escritos en momentos difíciles tengan que dar pie a semejante revuelo. El odio no debería tener lugar, y sin embargo está empezando a coger su sitio en primera fila. Todos estamos contaminados en algún momento y hacemos daño a alguien. Todos tenemos mierda. Nadie hace las cosas bien siempre, y por mucho que nos empeñemos en hacer felices a las personas, siempre habrá alguien a quien hagamos un poco de daño sin darnos cuenta, o sabiéndolo. El caso es que esa persona no debería cambiar nuestra forma de ser. Volvernos más egoístas sólo va a lograr más daño. Me da igual en qué te quieras convertir. Pero a él déjale en paz. Conoces la fragilidad. La falta de confianza. ¿Quieres aumentarla? Con “venganzas” así sólo lograrás más odio, más adjetivos peyorativos, y más dolor. ¿Merece acaso la pena? Yo si tengo que desatar mi furia por otros, no dudaré en hacerlo. Es tu vida, vívela, sé feliz, pero plantéate como hacerlo, si tu felicidad sólo reside el dolor ajeno. Porque yo también busco mi felicidad, igual que tú, igual que todos. Y yo la tengo muy cerca. Todo me va muy bien, y con mi pareja ya no me queda nada más por hacer para ser absolutamente feliz. Sólo depende de mis amigos, y no quiero pasarme más noches en vela para robar sonrisas. Y no porque no quiera hacerlo, sino porque no quiero que sea necesario.
El juego sigue. Yo muestro mis cartas, y no tengo nada que perder. Y si hay que arriesgar algo para que mi compañero de juegos tenga mejores cartas, lo haré. El Sol calienta, pero a veces arde.
Esta entrada está escrita sin ánimo de ofender ni hacer daño. Sólo es una respuesta a algo que me ha llamado bastante la atención. No quiero tomar parte de esto, pero si hay que hacerlo, se hará.
No sé que foto poner, así que pondré una de las canciones que más me liberan.
El sol no desaparece en un atardecer.
05 abr 2010 2 comentarios
in General Etiquetas: Dedicatorias., Ellos., Felicidad., Madurando., Reflexiones.
Hoy necesito escribir, y mucho. Se me ocurren mil temas distintos de abordar, más o menos profundos, pero no sé por cual empezar ni como hacerlo.
Empezaremos por la confianza.
(De confiar).
1. f. Esperanza firme que se tiene de alguien o algo.
2. f. Seguridad que alguien tiene en sí mismo.
La confianza es algo que a mí me es difícil depositar en alguien. Muy difícil. Eso sí, si lo hago, todo marcha bien. Creo también que soy una persona de confianza para mis amigos, y más últimamente. Lo que no logro entender es que ocurre con mi familia ahora mismo. Cada vez muestran menos confianza, y no tienen razón alguna para hacerlo. ¿Que no paro de mentirles? ¿Hola? Odio ver como la gente no me cree. Es una sensación de impotencia pura. ¿Cómo demuestras que tienes razón cuando sólo tú lo sabes y absolutamente nadie te cree? Me da tanta rabia.. Es por ello por lo que estoy rabiosa últimamente, aunque las cosas mejoren en los otros aspectos. En este aspecto me siento cada vez más frustrada.
Frustración. Otro aspecto a abordar. Es un término que usamos bastante en estos últimos días y no me gusta nada. Porque no debemos sentirnos frustrados en ningún momento, lo que hacemos por el otro nunca es inútil aunque tengamos esa sensación y lo sabemos. Así que dejemos de sentirnos así cuando recibimos un mensaje triste, porque si lo recibimos no es porque lo hayamos hecho mal, sino porque nos necesitan todavía. Y ya sabes todo esto, pero quería decirlo por aquí.
Hoy he vuelto a hablar con ella, y bueno, pensaba que me iba a costar más después de todo lo que ocurrió, pero no es así. Al fin y al cabo yo no tengo nada que ver y teníamos una buena amistad forjándose, así que ¿por qué perderla? :) Puede que todavía me cueste un poco, pero voy a dar todo lo que esté en mi mano para que siga así. Me alegro enormemente de la complicidad que tenéis vosotros dos y espero que siga así por mucho más tiempo.
Reflexión sobre los atardeceres… “Como un día mas es un día menos, los atardeceres siempre te parecerán mágicos. Siempre he creído que el ciclo del sol en un día asusta a las personas porque este mismo acaba por desaperecer, como nosotros más o menos… Dejando también un atardecer más o menos bonito. Pero los vemos por si acaso no volvermos a ver otro… Y para recordar lo que somos.” Me encanta sentarme a contemplar un atardecer, pero nunca pienso en ese aspecto. No me gusta ver un atardecer como el final de algo, como la última parte bonita del día antes de dar paso a la noche, sino como un cambio menos brusco entre las tonalidades de azul, permitiendo así mostrar una paleta más amplia de colores. Verlo como un regalo, como un paisaje fantástico. No necesito recordar lo que soy pensando en que desapareceré en algún momento, porque la noche todavía no ha llegado. Y al fin y al cabo, al día siguiente también saldrá el sol. Y los atardeceres siguen siendo algo precioso, sobre todo cuando los ves con alguien que te importa. Te prometo que veremos alguno en un futuro bastante cercano, ¿vale? Mientras suene esta canción. Porque quiero que recuerdes que el sol no desaparece en un atardecer, sólo se marcha a otra parte, para iluminar al lado opuesto de la Tierra. Y que volverá a salir para ti, al día siguiente. No debemos recordar a una persona por la despedida que le dimos o daremos, sino por como le dimos la bienvenida y como pasó su tiempo a nuestro lado.
Y por último… Tú. Me da igual que caiga la noche, que haya tormenta, que haya nubes o lo que sea… Siempre un mínimo rayito de sol se filtará sólo para ti. Siempre. Porque poco a poco te vas secando y eso es motivo más que suficiente para seguir brillando. Motivo suficiente para seguir sonriendo, aunque sólo sea para contagiarte. Porque da igual la hora que sea, que el sol está dispuesto a salir si es necesario. Porque el sol no sería nada si no tuviera a nadie a quien servir. Y porque el sol confía en que sea cierto el pasado de estaba mojado. Y porque el sol, aunque no haya nada que secar, seguirá saliendo todos los días.
P.D: Ayer, mirando mi antiguo fotolog, encontré este texto, que no recordaba haber escrito en ningún momento, y aunque ahora ya no sirva de nada, quería publicarlo otra vez. Porque parece ser que siempre me ha gustado escribir así.
“Inseguridad. No confíar en uno mismo, o de lo que piensen los demás de uno mismo. ¿Pero… llegar a ser tan inseguro que ocultas tu estado de ánimo y lo disfrazas de otro copiado de una persona que lo siente de verdad? No sé. Al final, acabas siendo descubierto, y te das cuenta de que tu inseguridad simplemente te jugó una mala pasada. Tu vida real no puede agradar a todos. Imposible. Pero debes aceptarlo, y no moldear una a gusto de todos. Que aprendan a aceptarte. Pero primero, aprende a aceptarte tú mismo.
Sin palabras.
Después de unos días en estado ingrávido, descubres que tu nube particular no aguanta tu peso, y se va dividiendo en pequeñas nubes que te van abandonando, hasta que una, te deja en el suelo, con la delicadeza de no dejarte caer para que tu choque con la realidad no sea muy fuerte. Pero igual era ese golpe el que necesitabas, para acabar con la desilusión, con tu ánimo casi ausente, con tus sentimientos a flor de piel. Para ser más cauteloso, y la próxima vez subirte a una nube pequeña, pero con la seguridad de que no te dejará en los peores momentos, que será tuya, que te dará la posibilidad de evadirte en ella.
Ahora, debo encontrar esa pequeña nube, y no subirme en la más bonita que vea, que acabará rompiendo y dejará caer lluvia.”
Campamento.
02 abr 2010 Dejar un comentario
in General Etiquetas: Ellos., Felicidad., insomnio, Scout!
Ayer volví del campamento. De mi último campamento de Semana Santa como pionera. Han pasado tantas cosas que es imposible resumirlas, así que esta será una entrada larga. Una entrada destinada a arrancar sonrisas al recordar todos esos buenos momentos y anécdotas.
Comencemos pues. Viernes 26 de marzo. Debería estar en el colegio, y sin embargo estoy con Ceci y Laura, esperando para depilarnos. Acto seguido nos vamos a comer con Alfonso, Belén y Alba. Helados enooormes del Salad. Y empieza a llegar gente. Se acerca la hora. Después de pegarnos por los lotes, nos subimos en el bus. Ya estamos de camino hacia Posada de Valdeón. Conversaciones profundas con Alba. Dormir. Llegamos a las diez de la noche, a una casita guay, donde el hombre que nos la enseña es majo porque lleva un alzacuellos. Paseos nocturnos de Alba y míos. ¿Qué es un pluma? Un flelino. Chiste del campamento. Nos vamos a dormir, Alfonso toca la guitarra para que nos durmamos. Noche fría.
Canción para dormir: Ilargia – Ken Zazpi.
Sábado 27 de marzo. Nos despertamos y tardamos mil en levantarnos. Me levanto de enseñar unas fotos y me clavo el pico de una ventana en la espalda, donde roza el macuto, antes de empezar a andar. Ya empezamos con las heridas. Paisaje desde la ventana precioso. Picos de Europa. Comenzamos a andar, llegamos a Caín y paramos ahí para comer. Fotos en el río, metemos los pies, algunos se bañan. Comenzamos la ruta del Cares. Fotos preciosas, paisajes alucinantes, arcoiris. Futura casita de verano. Bonito camino aunque la dificultad aumentara con una cuesta considerable. Llegamos a puente Poncebos. Las chicas de Llanes. Seguimos andando hasta Arenas de Cabrales, Ceci, Tono, Joaquín, Sergio y yo hablando de frikadas, como siempre. Nos pasamos toda la tarde tirados en la plaza de Arenas, mandando comisiones con nombres absurdos en búsqueda de un sitio donde dormir. Odio hacia los flipados de la moto. Patatita. Mi mala leche. Bancos que no están enteros. Alba y yo dormidas. Porche de la iglesia con pedruscos. Paseo. Pis de 12 metros. Coche loco que casi nos atropella. Noche aún más fría.
Canción para despertarse: Kalemba (wegue wegue) – Buraka Som Sistema.
Domingo 28 de marzo. Nos despertamos, y tardamos aún más en levantarnos. Ceci, Vela y yo cantando canciones de Billy Talent. Vela deleitándonos con su melodiosa voz y su impecable ritmo. Nos vamos justo cuando empieza a llegar gente con ramos. Desayuno en la plaza. Carretera y manta hasta Benia. Cuesta inesperada. Yo gritando a Ceci que estaba del otro lado de la carretera. Tono y su party. Come on to the party! Camino con María. Avín. Llegamos a Benia. Polideportivo-zeppelin. Alfonso y su lote interior. Sandra, Alba y yo en Casa Moreno. Fotos de atardeceres. Vídeos de cojas. Paseo marítimo. Colocación estratégica de las esterillas en todo el medio. Torneo de fútbol. Leyre fanática. Dormir con muchas muchas capas de ropa y abrazada. Por fin una noche que no es fría.
Lunes 29 de marzo. Nos despertamos y evidentemente tardamos mucho en levantarnos. Ceci y yo vamos a Casa Moreno. Oh mierda! Joder! Regla. Las chicas se van y nos quedamos esperando a darles ventaja. Ando con Sergy a un buen ritmo. Adelantamos. En búsqueda de la pole. Paradita. Oferta de Sergy de ser boticaria por una noche. Darle la mano. Irme a mi ritmo. Andar rápido. Adelantar a Alfonso. Correr con Joaquín a ver quien llega antes a Cangas. Motivación total. Correr a por las chicas, a por Sergy y Ceci. Perro minúsculo. Que te Cangas en las brangas!! Colegio. Duchas con agua caliente. Felicidad. Espalderas, colchonetas. A dormir prontito que nos levantamos a las 6.
Martes 30 de marzo. Amanecemos a las 6. Salimos y diluvia. Mucho viento, y pocas ganas de andar. Al final vamos en bus. Ceci Sergy Sandra Alba y yo sentados en la parada pasando frío. Desayuno de batido. Comer galletas y morder a Ceci. Bus con Sergy dormido en mi hombro. Ribadesella con solecito. Pivote rojo que no se sabe de donde sale. Mañana, mañana te quiero, mañana… Gorros peruanos. Desfile de modelos. Pasarela de los tobillos gordos. Polideportivo. A la búsqueda de una bombona. Casi me largo sin pagar. Clases de tenis y siestecita. Rpp. Boom. Playa.
Canción del campamento: Starlight – Muse.
Miércoles 31 de marzo. Amanecemos para volver, y no queremos. Fotos de años, de unidad. Vuelta en el bus. Cena, y fin de campamento. Y no quiero. Lo echo de menos.
Esto ha sido el resumen del campamento en sí. Ahora, como le dije a Alba, me explayaré en un momento de ese campamento que me hizo ser totalmente feliz.
En la playa, mientras todos corríamos totalmente vestidos huyendo de las olas, miré a Alba y le dije que me iba a quitar los pantalones para meterme en el agua. Era un campamento con playa y no me iría sin haber estado en ella. Alba me miró y asintió, iba a hacer lo mismo. Nos fuimos, nos quitamos los pantalones hasta quedar en bragas y camiseta. Y entonces, cogidas de la mano, corriendo por la playa, pinchándonos y clavándonos las piedras en los pies, empezamos a gritar y delante de todos los pioneros, nos metimos en el agua. Alba lo hizo enfrentándose a su miedo al mar. Yo, por necesidad. Y sin siquiera sentir el frío del agua, nos metimos. Fuimos las pioneras en hacerlo. Luego nos siguieron algunos, mientras otras seguían haciéndose fotos. Pero no importaba. Es un gesto que recordaré toda mi vida. La primera vez que me baño en la playa de noche, con la gente a la que quiero, siendo la pionera en hacerlo. Sintiéndome libre, y sobre todo, feliz. Feliz por acabar así mi último campamento de Semana Santa como pionera, actuando como tal. Y que más da si fue un arrebato de locura, si nos hizo sentir bien. Fue tiempo aprovechado. Porque nunca olvidaré el abrazo del “grupito” mientras el agua nos mojaba los pies. Porque nunca olvidaré la enorme sonrisa que llevaba puesta en ese momento, y nunca podré evitar volver a sacarla al recordar ese instante.
El libro de nuestros abrazos.
20 mar 2010 1 comentario
in General Etiquetas: Dedicatorias., Ellos., Felicidad., insomnio, Madurando.
Quedan hoy oficialmente inaugurados los días de largos abrazos en contra de la tristeza. Días de no hacer absolutamente nada. Bueno, abrazar y mostrar confianza. Intercalar algunas frases sueltas. Sonreír sin parar para olvidar lo que nos hace entristecer. Hablar de tonterías o de cosas serias, pero poco. Contar cosas que nos da vergüenza decir, pero que son verdad. Ser naturales. Regalar tonterías, pero que significan mucho. Dormir. Velar por los sueños. Ver pelis infantiles. Comer helado de nueces de Macadamia.
Dos mejores amigos. Un problema, muchos consuelos. Ver la mancha de color no definido. Hacer detalles que molan. Regalar un ángel y la manera de llamarlo.
No encuentro todavía el fragmento de Galeano, así que de momento, escribiré yo El libro de nuestros abrazos.
Él se encontraba triste. Y la llamó. Tenía que verla. Ella no era la que podría arreglarlo todo, pero podría hacerle sonreír. Al principio no había ningún motivo aparente para sonreír, estaba a punto de ser dejado por la chica que amaba. A ella se le planteaba difícil la situación, se duchó, se despejó un poco y fue a comprar helado. Helado que al final, no sirvió de mucho. Se hizo batido. Al final, una peli fue suficiente para entretener una mañana. ¿Y las ocho horas restantes? Aunque suene raro, abrazados. En distintas posiciones, pero abrazados. Ella no permitía que se le cayeran las lágrimas, siempre se las secaba, y es que cada lágrima que caía le encogía un poquito el corazón. Acabaron con las frentes pegadas, mirándose a los ojos, aunque no se los pudieran enfocar. Y sonreían. Sonreían porque sabían que no todo el mundo podía tener una relación semejante. Ella amaba a su pareja y él a otra chica. Y aún así, podían estar así sin importar nada, porque sabían que era especial, y necesario. Necesario que de vez en cuando, uno se girara para abrazar al otro y darle un beso. Para hacerle ver que todo saldría bien. Y entonces, se lo dió. La chica tenía un colgante que tintineaba, le encantaba sonar al moverse. Tenía dos llamadores de ángeles y un cascabel. Deshizo el colgante poco a poco para entregarle un llamador de ángeles, para cuando se sintiera triste y no pudiera verla, agitara la muñeca y un ángel acudiera a alegrarle. Fue un gesto que ella tenía que dar. Gestos que parecen tan insignificantes… Pero que no lo son. Siguieron tumbados, abrazados, hablando un poco, hasta que él se tuvo que ir. Justo antes de que se marchara, ella le hizo una foto a su ojo. Un ojo que parecía totalmente común, de un color marrón nada destacable, al igual que los suyos. Sin embargo, ese ojo tenía una manchita de un color no identificado, un color clarito, que lo hacía único. Como él. Así a simple vista podías calificarlo como un chaval más del montón, pero no lo era. Era increíble. Finalmente se marchó. Ella le acompañó hasta el metro, donde se volvieron a abrazar, por última vez. Ese día, inauguraron su manera para luchar contra la tristeza, pues se prometieron que cuando se sintieran mal irían a verse. “Días de largos abrazos en contra de la tristeza”.








Lo último que me dijeron...