Borrador de sueños.
10 nov 2011 Dejar un comentario
in General Etiquetas: Felicidad., Madurando.
Como pequeña introducción… Hoy, leyendo textos míos antiguos, me he dado cuenta de que he crecido, y que no he sido consciente de ello. Siento una fortaleza mucho más grande dentro de mí, y eso me reconforta. Situaciones que antes me parecían insoportables y que me llevaban al límite, ahora son mucho más simples. Por otra parte, creo que me he cerrado muchísimo. Si antes me desvivía por el resto, hoy me dan completamente igual. Sí, suena rastrero, egoísta, lo que tú quieras. Pero he decidido que no volveré a mover un dedo por la gente. Por fin he establecido mis prioridades, y la lista está encabezada por mi felicidad, por mi sonrisa. No por una preocupación constante hacia el resto y descuidarme a mí. Ciertamente… me la suda el resto!
Lo mejor de todo es que he conocido a gente igual que yo, o que al menos eso aparenta ser… Al menos parecida. Eso me hace sentir mucho menos “rara”, y la verdad, que bastante más agusto, porque puedo compartir comentarios retorcidos.
Ahora, el motivo de la entrada. Borrador de sueños. La inspiración de esta entrada. Representaba la esencia de su blog, con el mismo nombre, y reflexiono que la esencia del mío también. Aquí plasmaba mis esperanzas, ilusiones, mis proyectos, mis fracasos. Todo lo que me ocurría, que me ayudaba a forjar mi proyecto como persona, soldando errores que dejaban su pequeña cicatriz, pero sobre todo, sin miedo de añadir cualquier sueño. Y aquí me encuentro, como una figurita que ha pasado de ser de papel a ser plasmada en metal, que aunque pesada a la vista, se siente ligera y con ganas de despegar. Esa figura tiene marcas en las piernas para que nunca olvide donde está el suelo. Pero tiene la mirada clavada en el cielo, porque es donde espera llegar, su meta a alcanzar. Este es su borrador. Con él, repara en sus equivocaciones, subraya lo que no debe repetir, recuerda lo que fue bueno pero pasó, y sigue escribiendo lo bueno que le sucede. Y por eso le dan ganas de volar. Y tachar de su borrador, lo que se hizo realidad.
Chuck
25 oct 2011 Dejar un comentario
in General Etiquetas: Él., Felicidad.
Sé que lo mío con esta serie roza la obsesión, pero decididamente esta es mi serie favorita. Porque sabe divertirme, mantenerme en tensión, llorar de la emoción o de tristeza, mezclar acción, comedia y drama en sus proporciones exactas.
Pero lo que más me gusta… SIN DUDA… Charah. Walkertowski. Chuck Bartowski and Sarah Walker. Porque no me cansaré nunca de ver sus vídeos en youtube, o de ver el último capítulo de la cuarta temporada y seguir igual de emocionada que la primera vez.
Y ya te lo dije… Y es que cada vez que veo sus sonrisas me recuerdan a nosotros. Vale que nuestra vida sea mucho más normal, que no tengas un intersect metido en la cabeza ni yo sea una super espía de la CIA, pero… si siento que la magia es la misma… ¿Entonces qué más me da? Al final, puedo resumir lo que siento en las mismas frases.
Chuck, you’re a gift. You’re a gift I never dreamed I could want or need and everyday I will show you, that you’re a gift that I deserve. You make me the best person I could ever hope to be. And I want to spend and learn and love the rest of my life with you.
Right. My vows. My turn. This is some kind of I’m sorry Sarah. How do I express the depth of my love for you? Or my dreams for our future. Or the fact that I’ll fight for you every day. Or that our kids will be like little superheroes with little capes and stuff like that. Words can’t express that. They don’t do justice. They just dont cut it. So no vows. I’ll just prove it to you every day for the rest of our lives. You can count on me.
En resumen…. Whatever, anything, always. Every time I look at you. It’s the most beautiful place I have ever been.
Querida yo del pasado.
14 oct 2011 Dejar un comentario
in General Etiquetas: Felicidad., insomnio, Madurando., Reflexiones., vista atrás.
Querida yo del pasado:
Hoy he vuelto a leer tus mensajes. Quiero decirte que estabas muy engañada: tú creías que eras feliz, pero estabas equivocada. La felicidad no está rodeada de un montón de mensajes de “¿Qué te pasa?” “No estás bien, se te ve” y derivados. Pasaste buenos momentos, eso sin ninguna duda, pero sólo te digo que no tengas miedo del futuro, porque es mucho mejor. Esos mensajes se reducen hasta casi la inexistencia y olvidarás lo que es sentirse sola. También quiero decirte que aprenderás como quererte a ti misma, y ni recordarás lo que era la autodestrucción. Sabrás valorarte, verte guapa tal y como eres, y no tener ese pequeño miedo a no gustar.
Tengo que decirte que también aprenderás lo que es perder a alguien, y aunque es difícil, sabrás llevarlo como toca. Superarás todas las pruebas que te pongan por el camino y no tendrás problemas a la hora de pasar todos tus exámenes. La confianza en ti misma en ese aspecto no la perderás. Seguirás siendo la más zen entre los que esperan en la puerta de un examen.
Te pido que intentes mejorar tu sentimiento de culpa perpetua: estamos aprendiendo a ver que no tenemos siempre la culpa de todo. Y no. Da igual el pasado, los eventos que ocurran son inevitables, y tú no eres la causa.
Querida yo del pasado, simplemente quiero decirte que disfrutes de todo el tiempo que tienes, que dejes de rayarte por tonterías, que te quieras, y sobre todo, que seas paciente, porque tu yo del futuro te advierte de que todo lo que te queda por vivir será mejor.
Quiere a los que te rodean, ama a la persona adecuada, pero sobre todo, mímate a ti misma. Tú lo vales.
PD: No guardes a Stitch en ningún lado, seguirás durmiendo con él (su compañía es muy agradecida por las noches ^^)
Bye.
04 jun 2011 Dejar un comentario
in General Etiquetas: Él., Ellos., Felicidad.
Nueve de la mañana, suena el despertador, y a las diez ya estoy estudiando. Pausa para comer, y a las cuatro los libros vuelven a estar abiertos.
Estos días tan cansinos de estudio intensivo hacen que me dé cuenta de todos los buenos momentos, que aunque hayan sido breves o banales, me han alegrado el año. Ahora cuando estudio no puedo enseñarle a nadie las cosas que me hacen gracia, como descubrir que el estudio de las rocas se llama pedología. Desbloqueo mi móvil, y veo esa foto vestidas de hawaianas, agarrando (lo siento Ana) al mejor profesor que he tenido jamás, que no volveré a ver. Y todas las tonterías que hicimos este año, no las podré recordar el año que viene. Cuando me venga algo a la mente que me haga reír y me pregunten el porqué, no podré contestar: Te acuerdas de cuando pasó esto? Y que me contesten que sí, y compartan la risa conmigo. Y pensar que el año pasado miraba el colegio con desprecio, y este año, después de nuestro monôme, estuve a punto de llorar. Este ha sido un gran año, con una gran clase. Aún queda vernos en el bac (que días más fatídicos) y en la graduación, que tantos quebraderos de cabeza está causando con respecto al vestuario, que no sé cuantas veces ya habré dicho: Yo me pondré el vestido de Nochevieja!
Este año ha sido muy contrastado. Ha sido duro por muchas cosas. Los estudios, los scouts, la muerte de mis dos abuelos… Pero se compensa por la presencia de mi personita, siempre a mi lado, y el descubrimiento de personas que quiero conservar a mi lado.
6º10. 5º3. 4º6. 3º2. 2º2. 1S1. TS4.
Dentro de unos días terminará oficialmente mi etapa colegial, que ha terminado con mi año como Terminale (y mira que suena mal, como si nos fuéramos a morir), y siempre pendiente de los annales para preparar el bac. (Que para nosotros es una palabra de lo más normal, pero la gente me sigue mirando muy raro cuando digo que he estado haciendo annales toda la tarde).
Adiós liceo.
Las cazas todas al vuelo.
14 may 2011 Dejar un comentario
in General Etiquetas: Ellos., Felicidad.
No imaginaba al comenzar este curso que me sentiría tan ligada a alguien que ya conocía, pero sólo superficialmente. Supongo que será porque me siento agusto al lado de alguien que siento que es más parecido a mí de lo que pensaba. Alguien que se muestra crítico, sarcástico, y siempre me pilla cuando me trabo o digo alguna gilipollez, para repetirlo y provocar risas. Alguien que no puede parar de decir: ¿A que sí? Pero mazo! Eeeeeeeh perdona? y meter puto en cualquier sitio de una frase.
Son tonterías que me animan el día. Gilipolleces que me hacen reír, y que me hacen sentir bien. No sé porqué escribo esto, supongo porque me ha salido del alma y ayer me sentó muy bien una conversación hasta las dos de la mañana. Es una de las pocas amistades que, sinceramente, me gustaría conservar más allá del liceo.
Por ti.
Abscence de troubles.
29 mar 2011 Dejar un comentario
in General Etiquetas: Felicidad., Madurando.
Todos los temas están hablados. Todos los que me inspiran ya han sido reformulados demasiadas veces. Cada vez las publicaciones son más esporádicas, siempre es lo mismo, aquí hay demasiada estabilidad para una vida que no para de sufrir cambios. Estoy buscando esa misma estabilidad en mi vida. Y ahora que parece que no habrá más cambios inesperados, puedo por fin pararme y pensar. Pensar en todo lo que ha ocurrido, analizar detenidamente cada suceso y el porqué. Creo que ya es hora que no contentarme con la felicidad externa, fuente que siempre está ahí. Es hora de analizarme también a mí misma. Y una vez que ya me conozca y me acepte del todo, entrar en equilibrio. Notar la ausencia de problemas y trastornos en el alma. Y continuar en ese estado. De levitación y felicidad. Sé que se puede conseguir. Pues yo también quiero, y lo voy a hacer.
Príncipes y princesas.
01 feb 2011 1 comentario
in General Etiquetas: Él., Felicidad., Reflexiones.
Érase una vez. Así comienzan la gran mayoría de cuentos infantiles que nos acompañaban durante las noches de nuestra infancia. Y prácticamente siempre se repetía la misma historia, cambiando ligeramente las situaciones, el peligro, el grado de nobleza… Siempre había una dama en apuros, y un apuesto príncipe dispuesto a dar su vida por salvarla. O un príncipe que debía escoger pretendiente y finalmente ignoraba toda clase de riquezas, para seguir a su corazón y elegir a alguien a quien amaba. Con ese feliz final, dibujábamos una gran sonrisa y nos dormíamos. Al fin y al cabo.. ¿quién no ha soñado nunca con encontrar a “su príncipe azul”? Un hombre totalmente enamorado, dispuesto a todo con tal de hacerte feliz, protector, amable, sincero, cariñoso… De pequeñas todas soñamos con encontrarlo. Según vamos creciendo nos hacemos a la idea de que no existe, que todo es fruto de un cuento, de una fantasía. Ahora las películas no tratan del amor por encima de todo. Ahora reina la fama, las ganas de ser adultos. Las niñas ya no sueñan con su príncipe, sino que ansían calzarse sus primeros tacones y pillar al primero con el que se crucen. Quieren ser mayores.
¿Dónde se quedaron las ganas de ser una princesa? Pero una princesa de verdad, no na de esas nuevas, que son esqueléticas y vomitan. Una princesa enamorada, y no de su imagen. Esa princesa está obsoleta. ¿Por qué disfrutar de la infancia pudiendo adelantar un comportamiento adulto, alejado de la madurez? Luego nos arrepentimos y deseamos volver a ser niños.
Las princesas ya no llevan largos vestidos de noche, llevan minifaldas, taconazos y prendas que dejan poco lugar a la imaginación. Esas princesas cada vez son más pequeñas. Su reino ya no está lejos, inalcanzable para el resto. Ahora está en todas partes.
Las ganas de crecer mataron a aquellas princesas. La hiperrealidad mató a la fantasía.
Yo ya no soy aquella niña… Y de hecho, nunca fui una niña muy apegada a las princesas Disney. Me resultaban muy cursis. Y ahora, veo las películas sin cansarme. Porque dentro de mí sigue estando aquella princesa que no salió. Y no perdió la esperanza. Y aquella niña creció y encontró a alguien que la quería, que la mimaba, la protegía, sabía que daría todo por verla sonreír y estaría dispuesto a marcharse lejos con tal de estar con ella. Los dos solos y que nada más importara. Y fue entonces cuando nacieron las ganas de ponerse un vestido… en una chica que solía odiar no llevar pantalones. Y fue como aquella princesa guardada durante toda la infancia salió. Y con ella, la felicidad asociada, aquella de las niñas pequeñas que sonríen al imaginar un futuro junto a su príncipe.
Dejemos de matar a las princesas. Crecer no siempre es tan divertido.
Los cuerpos celestes también se aman.
17 ene 2011 Dejar un comentario
in General Etiquetas: Él., Ellos., Felicidad., Reflexiones.
¿Conocéis a Evan y Noa? Son unas personas que viven alejadas y se echan mucho de menos. Aprovechan al máximo cada instante que comparten, sea en este mundo o en su propio universo, compartan horas tumbados en la misma cama o segundos robados de un sueño.
Es una injusticia que algo tan bonito sea tan difícil por culpa de la distancia. Pero ellos saben demostrarse todo lo que quieren de otra forma. No falta mensaje o entrada ante un ataque de ñoñitis, y por supuesto el aferrarse a todos los recuerdos. Ayer resultó que tuve que ser la intermediaria de algunos de esos mensajes, y me pareció sorprendente la necesidad que tienen de decirse que se quieren. Quizás sea por la distancia. Porque a lo mejor creemos que sin todos esos gestos a la otra persona se le va a olvidar. Pero no es así. A lo mejor ellos simplemente tienen la necesidad de decírselo tantas veces en substitución a los besos y abrazos que se darían en ese momento. No lo sé, pero de todos modos, es bonito.
Tienen miedo de que la distancia les mate, pero sé que no será así. Son lo suficientemente fuertes los dos para soportar lo que sea. Aunque tengan que refugiarse en estrellas que el resto de humanos no puede ni imaginarse y que seguro que alcanzan un nivel de belleza indescriptible. Sólo ellos saben convertir el brillo de una lágrima de añoranza en un destello de una estrella. La verdad es que son admirables. Yo particularmente sé que no poseo esa fuerza y me parece algo increíble. Yo sobre todo, desde mi posición de mortal ante dos seres que vagan por un universo a su antojo (quizás sea otra hipótesis para el origen de las perseidas) sólo les doy ánimos para que nunca se cansen de hacerlo, hasta que puedan burlar la distancia. Se lo merecen.
Ellos comparten un universo, con todas las estrellas que puedan imaginar, con todas las nebulosas que les apetezca colorear y demás cuerpos celestes. Yo tengo que burlar una distancia mucho más pequeña cada día, pero al fin y al cabo sólo la burlo los fines de semana. Y mientras veo que los muros me separan de él, me imagino que estoy tumbada en un césped que siempre es verde y nunca rasca (siempre está blandito), que está a la orilla de un lago tranquilo y limpio, que nunca tiene el agua muy fría. Sólo lo suficiente para refrescar en las calurosas noches de verano. Allí me tumbo a mirar las nubes o ver las estrellas si es de noche. Sé que él también se refugia allí a veces, y por eso le veo pasar y tumbarse a mi lado, y me da la mano. Lo que es seguro, es que todas las noches cerramos los ojos para transportarnos a una cama mucho más grande en la que dormimos abrazados, que tiene una ventana al lado, desde la que se ve el lago y una luna preciosa que ilumina todo. En ese momento que nosotros nos abrazamos y damos las buenas noches, estoy segura de que pasan dos estrellas fugaces por el cielo, aunque no siempre las vea. Y sí. Son Evan y Noa en su particular forma de irse a dormir. Encontrándose en su universo.
Esto va dedicado a ellos. :)
Ohne dich kann ich nicht sein.
12 ene 2011 1 comentario
in General Etiquetas: Él., Felicidad.
Aquel día ella tuvo un día de colegio especialmente corto. Debido a una reunión de profesores, terminó las clases a las once de la mañana. Tocó el timbre, cogió su mochila, se puso los cascos, y empezó a caminar al ritmo de Rammstein. De camino a casa se paró por Correos a recoger una sudadera de ese mismo grupo, que ya había llegado de Alemania. Sonreía, pues ya tenía completo el regalo. Llegó a casa, se cambió de ropa y se puso esa sudadera recién llegada. Le quedaba enorme, le servía como vestido, puesto que esa prenda no estaba destinada para ella, sino que la había comprado para él. Se la puso porque quería que cuando él la tuviera, oliera a ella. Después de pasarse un tiempo en internet y relajándose, se puso a estudiar. Odiaba la física y maldecía a Newton, pero no tenía otra opción, así que se quedó absorta con los libros. Había pasado una hora y media cuando su móvil vibró. “Bien, ya está de camino” pensó, con una gran sonrisa en la cara, y siguió estudiando. Al cabo de media hora, sonó el timbre.
Era él. Con su gran sonrisa dibujada en su rostro. Cerró la puerta tras él y la abrazó con muchísima fuerza y ternura, como si hubieran pasado años desde la última vez que la vio. En realidad sólo habían pasado tres días, pero para ellos eso era una eternidad. Se debían muchos mimos. Se tumbaron en la cama y empezaron a hablar de cosas sin importancia, mientras se abrazaban o intercambiaban besos. La magia estaba presente en el ambiente. No podían borrar la sonrisa. No pudieron contenerse, y tras los gemidos se sucedieron las típicas risas y los “te quiero” que siempre eran totalmente sinceros. Les gustaba estar tumbados en la cama sin más, mirándose a los ojos, acariciándose y diciéndose cosas bonitas o tonterías. Ese día ella no iba especialmente arreglada, se había hecho una coleta rápida y llevaba ropa cómoda de estar por casa. Él la miró a los ojos y le dijo “Hoy estás muy guapa… Siempre lo estás, pero hoy especialmente”. Ella no sabía que decir. Ni siquiera se había pintado los ojos… Pensó que quizás hoy estaba más guapa porque estaba totalmente feliz y sonriente. Esa frase le hizo especial ilusión, había leído días atrás que se sabe cuando un hombre está enamorado cuando ve bella a su mujer sin maquillar y sin arreglar. Juntos, eran ellos mismos, sin tener que cambiar ni un ápice su personalidad. Encajaban a la perfección, sabían que el otro era su mitad. Entre todos los mimos, ella bajó a su barriga y después de muchos besitos le hizo una gran pedorreta. Le encantaba verle sonreír. Siempre acababan haciendo una pelea de pedorretas. Que infantiles parecían. Pero también compartían esa felicidad despreocupada, como la de los niños pequeños con un juguete nuevo. Pero también con la confianza del peluche que les acompañaba por las noches para evitar pesadillas. Se querían. No se cansaban de decirlo. El tiempo volaba cuando estaban juntos. Eran incapaces de creer que hubieran pasado cuatro horas juntos, hechos una bola, cuando sentían que tan sólo habían pasado diez minutos. Las despedidas dolían. Él se tenía que marchar, ella no quería. Empezaron a retrasar la marcha recordando su amistad. Recordando que meses antes, habían estado en la misma posición, pero ella le había estado consolando. Recordando que tras ese día, ella escribió el libro de sus abrazos recordándole que era una persona única y que le quería, que estaría siempre para él, y no dejarle caer. Ahora, ellos estaban juntos. Las lágrimas afloraron, y empezaron a recorrer lentamente las mejillas de aquella chica. Todo había cambiado tanto… que aún no se creía que hubiera pasado más de medio año. Él, con toda la suavidad del mundo, le secó las lágrimas. Le decía que no le importaba que llorase, pues sabía que eran lágrimas dulces, de felicidad y amor. Ella no podía evitar llorar muchas noches, de añoranza. Abrazaba a su peluche azul con todas sus fuerzas, imaginando que él recibía esos abrazos. Le gustaba dormirse imaginando que estaban compartiendo cama, que tenía unas vistas magníficas al lago de sus sueños. Sabía que algún día se haría realidad.
Llegó el momento. Él no podía seguir esperando y empezó a recoger todo para marcharse. Nunca había tardado tanto en ponerse una sudadera y una chaqueta, pero es que se abrazaban y besaban cada treinta segundos, no lo podían evitar. Después de decirse mil veces que se amaban y que se echarían de menos, bajó las escaleras y salió del edificio. Ella le miraba desde su ventana, y vio que se daba la vuelta. “Bueno, igual prefiere coger el tren mejor que el metro”. Al estar fuera, no oyó sus llamadas ni el telefonillo. Fue su madre a decirle que él se había olvidado las llaves. Con las lágrimas a medio secar, salió a dárselas, sin ningún beso de regalo ni nada ante la mirada de su madre. Sólo un adiós acompañado de una sonrisa. Volvió a salir a la ventana, y ver como se marchaba. Torció la esquina, y desapareció de su visión. En ese momento, las lágrimas que habían ido cayendo silenciosas, empezaron a brotar con mucha más fuerza. Ya le echaba de menos. Sabía que le echaría muchísimo de menos y aunque a él se le partiera el corazón viéndola triste, no podía evitarlo. Lo necesitaba a su lado. Sabía que él sentía lo mismo pero que era más fuerte, y aguantaba las lágrimas. Aquella pobre chica que seguía en la ventana, llorando a todo llorar, estaba totalmente enamorada. Y nunca se había sentido así.
Aquí estoy, con las lágrimas aún brotando. Y sí. Te echo muchísimo de menos.
Los números de 2010
02 ene 2011 Dejar un comentario
in General Etiquetas: Felicidad.
Los duendes de estadísticas de WordPress.com han analizado el desempeño de este blog en 2010 y te presentan un resumen de alto nivel de la salud de tu blog:

El Blog-Health-o-Meter™ indica: Wow.
Números crujientes
Un Boeing 747-400 transporta hasta 416 pasajeros. Este blog fue visto cerca de 5,400 veces en 2010. Eso son alrededor de 13 Boeings 747-400.
En 2010, publicaste 63 entradas nueva, haciendo crecer el arquivo para 100 entradas. Subiste 63 imágenes, ocupando un total de 128mb. Eso son alrededor de 1 imágenes por semana.
The busiest day of the year was 8 de febrero with 108 views. The most popular post that day was Boh..
¿De dónde vienen?
Los sitios de referencia más populares en 2010 fueran tuenti.com, twitter.com, ashesinblossom.blogspot.com, ascodevida.com y search.conduit.com.
Algunos visitantes buscan tu blog, sobre todo por locuracensurada, cansada de todo, besos de niños pequeños, dedicatorias apasionadas y rammstein 2010.
Lugares de interés en 2010
Estas son las entradas y páginas con más visitas en 2010.
Boh. febrero, 2010
2 comentarios
El sol no desaparece en un atardecer. abril, 2010
1 comentario
El tiempo al tiempo. diciembre, 2009
3 comentarios
Cansada de todo. 6 de octubre del 2009. diciembre, 2009
Tengo ganas de escribir. enero, 2010
3 comentarios
Este es el resumen que me ha mandado wordpress de mi blog.
Este blog cumplió un añito hace apenas unos días, pero no tuve tiempo para escribir. Sólo quería dar las gracias por todas las visitas que he tenido y a aquellos que dejaron aquí su huella, particularmente a Barcelona i Jo :)
En este año muchas cosas han cambiado. Estados de ánimo muy diferentes, cambios radicales en el amor, en la familia… Pero la esencia sigue siendo la misma. No voy a hacer un resumen del año, pues no acabaría nunca. Las cosas más importantes ya han sido plasmadas aquí. Mi fin de año fue increíble, y exageradamente dulce. Porque como nos pasamos el dia 31, es como me quiero pasar toda mi vida. A tu lado, hechos una bolita en la cama.
No tengo demasiadas ganas de escribir, supongo que es una entrada forzada después de recibir estas estadísticas de WordPress. De todos modos, feliz año a todos :)







Lo último que me dijeron...