Querida yo del pasado.

Querida yo del pasado:
Hoy he vuelto a leer tus mensajes. Quiero decirte que estabas muy engañada: tú creías que eras feliz, pero estabas equivocada. La felicidad no está rodeada de un montón de mensajes de “¿Qué te pasa?” “No estás bien, se te ve” y derivados. Pasaste buenos momentos, eso sin ninguna duda, pero sólo te digo que no tengas miedo del futuro, porque es mucho mejor. Esos mensajes se reducen hasta casi la inexistencia y olvidarás lo que es sentirse sola. También quiero decirte que aprenderás como quererte a ti misma, y ni recordarás lo que era la autodestrucción. Sabrás valorarte, verte guapa tal y como eres, y no tener ese pequeño miedo a no gustar.
Tengo que decirte que también aprenderás lo que es perder a alguien, y aunque es difícil, sabrás llevarlo como toca. Superarás todas las pruebas que te pongan por el camino y no tendrás problemas a la hora de pasar todos tus exámenes. La confianza en ti misma en ese aspecto no la perderás. Seguirás siendo la más zen entre los que esperan en la puerta de un examen.
Te pido que intentes mejorar tu sentimiento de culpa perpetua: estamos aprendiendo a ver que no tenemos siempre la culpa de todo. Y no. Da igual el pasado, los eventos que ocurran son inevitables, y tú no eres la causa.
Querida yo del pasado, simplemente quiero decirte que disfrutes de todo el tiempo que tienes, que dejes de rayarte por tonterías, que te quieras, y sobre todo, que seas paciente, porque tu yo del futuro te advierte de que todo lo que te queda por vivir será mejor.
Quiere a los que te rodean, ama a la persona adecuada, pero sobre todo, mímate a ti misma. Tú lo vales.

PD: No guardes a Stitch en ningún lado, seguirás durmiendo con él (su compañía es muy agradecida por las noches ^^)

Ravie.

¿Dónde se quedó toda esa maldad y crueldad descrita en esta ? ¿Dónde se quedó la delicada manipulación y los sutiles planes para hundir a la gente? OH! WAIT…
Igual la gente sigue viéndome como tal. Como esa arpía descrita minuciosamente en esa entrada, por alguien devorado por la ira que le provocada. A lo mejor la gente es tan ciega que no se da cuenta que hace tiempo que dejé de ser así. Que ahora sólo soy una estúpida marioneta vulnerable, que ha pasado un año horrible en la mayor parte, y que se ha visto sujeta básicamente por tres personas. TRES. Una que ha estado siempre ahí, otra con la que compartía mi sarcasmo y risas en clase, y otra a la que conocí físicamente por primera vez el 24 de junio. Hace tiempo que dejé de confiar en gente que se burla de mí, al principio tenía gracia seguir el juego, pero ya empezó a cansarme contestar a conversaciones absurdas que surgían sólo cuando tenía exámenes.
He dado todo lo que he podido dar de mí. Todo. He conseguido sobrevivir a un curso difícil (y tanto), a una ilusión MUY frustrada y a dos pérdidas. A tensiones en mi casa y en todas partes. He mostrado todo lo fuerte que podía ser, y estoy cansada. Me he dado cuenta por fin de que no tengo nada que hacer con vosotros, aparte de sufrir. Tengo ganas de empezar la universidad únicamente por cambiar de aires y alejarme de todos vosotros, que sólo me hacéis daño. Aún así, si os sigue pareciendo divertido, seguid lanzando púas “sutiles” que ya me encargaré de volverme más fuerte y que me resbalen. De momento, adieu.
Je serai ravie de ne vous revoir jamais. Mais je sais que cela est impossible, donc simplement, je vais vous ignorer. Vous pouvez être beaucoup de choses, mais vous n’êtes surtout pas meilleure que moi. Je ne vais pas vous le démontrer, ça vaut pas la peine. Vous ne méritez rien, mes chers amis.

Nueva etapa.

Si cada vez que me hubieran desilusionado, borrara las entradas que hacían referencia a aquellas grandes ilusiones y sonrisas, este blog no tendría razón de ser.

Creo que hoy he recibido una de las mayores desilusiones en muchísimo tiempo. Y ha sido una sorpresa. Una sorpresa non-grata. Y no tengo muchas fuerzas para escribir, pero tampoco para hacer nada.

Hoy doy por finalizada mi etapa con la camisa verde, una camisa que cogerá el polvo en el armario, sin ni siquiera tener los parches cosidos. Ahora, toca tomar decisiones y decidir que va a pasar. Esto si que es una etapa nueva. Al fin y al cabo se trata de hacerse uno mismo e ir recorriendo camino. Y con cosas como las de hoy, descubres que es mejor recorrerlo sola.

Hasta el 30.

Son las 4 y veinte de la madrugada. Acabo de terminar de hacer mi mochila, pues mañana me marcho de campamento a Ogarrio, en Cantabria.Voy a pasar 18 días con mi gente, disfrutando de todo, de todos los minúsculos detalles :)

Esta semana ha sido una de las mejores que recuerdo. El Sonisphere fue impresionante, actuaciones de Bullet For My Valentine, Slayer, Megadeth y Rammstein impecables. Me pasaría líneas y líneas describiendo como fue, pero empiezo a tener sueño y mañana me toca madrugar… Así que sólo pondrá unos cuantos vídeos que hice en los conciertos de Bullet y de Rammstein.

Conseguimos pasar 35 horas juntos. 35 horas en las que ha habido conciertos, ñoñez, maldad pero mucho amor. 35 horas en las que no he parado de sonreír, ni siquiera en sueños. 35 horas de felicidad, a tu lado :)

 

Y los vídeos..








Merengue.

Seguiría editando durante días y días esta entrada… Pero él ya sabe todo lo que me gusta… Y es que con decir que me gusta ÉL y pasarme todo el tiempo a su lado, es suficiente :)

Ya saboreo la libertad. Ya hice el baccalauréat, y tengo todo el verano ante mí para disfrutarlo. Y se avecina muy bueno. Llevo una maratón de una semana viéndole todos los días, y espero que así siga, por lo menos, hasta que me tenga que ir de pre… Para darle un mega abrazo cuando lleguen los demás al campamento. Van a ser quince días muy muy buenos.

Hacía tiempo que no me sentía así de bien. Porque he conseguido sentir la pura felicidad, gracias a alguien, sin tener que abandonar mi libertad. Porque disfruto de tardes con mis amigas de eternas risas, sin sentir que le estoy robando tiempo. Porque tengo total confianza en mí misma. Porque disfruto de cosas de las cuales antes no le veía tanta gracia. Porque le he cogido gusto a la picardía y a las peleas de cosquillas. Porque la confianza que tenemos entre nosotros es insuperable. Porque ya entiendo cuando mi madre me decía que tu novio tiene que ser tu mejor amigo y yo no compartía su opinión. Ahora sí. Y sé porqué. Porque me la suda lo que piensen los demás. Porque me da igual que el merengue sea empalagoso, siempre me gustó. Porque al fin y al cabo, por mucho daño que me haya hecho cierta persona, me ha abierto los ojos. Y gracias a ella, he descubierto que mi personita especial estaba delante de mí todo el rato. Alguien que siempre me regala una sonrisa y sabe como que yo saque la mía. Alguien con el que las tardes del verde son mágicas. Alguien que desde que le conozco, ha sido muy importante para mí. Ahora, es lo más importante. Porque somos iguales. Y porque joder… Le quiero. Y esto no es ninguna justificación por ningún acto. Sólo son ganas de escribir.

Ganas de escribir que me gusta la indiferencia, la rabia, y porque no, el odio. Porque gracias a eso, he vuelto a encontrar el amor, con mucha más ilusión y ganas de comerme el mundo. Porque ahora mismo, me siento mejor que en muchos meses. Porque no tenía que dejar de luchar… Sólo cambiar de lucha. Y ya sé por lo que quiero luchar. Por él. Por sus sonrisas, por sus besos y por su amor.

Porque le quiero :)

Campamento.

Ayer volví del campamento. De mi último campamento de Semana Santa como pionera. Han pasado tantas cosas que es imposible resumirlas, así que esta será una entrada larga. Una entrada destinada a arrancar sonrisas al recordar todos esos buenos momentos y anécdotas.

Comencemos pues. Viernes 26 de marzo. Debería estar en el colegio, y sin embargo estoy con Ceci y Laura, esperando para depilarnos. Acto seguido nos vamos a comer con Alfonso, Belén y Alba. Helados enooormes del Salad. Y empieza a llegar gente. Se acerca la hora. Después de pegarnos por los lotes, nos subimos en el bus. Ya estamos de camino hacia Posada de Valdeón. Conversaciones profundas con Alba. Dormir. Llegamos a las diez de la noche, a una casita guay, donde el hombre que nos la enseña es majo porque lleva un alzacuellos. Paseos nocturnos de Alba y míos. ¿Qué es un pluma? Un flelino. Chiste del campamento. Nos vamos a dormir, Alfonso toca la guitarra para que nos durmamos. Noche fría.

Canción para dormir: Ilargia – Ken Zazpi.

Sábado 27 de marzo. Nos despertamos y tardamos mil en levantarnos. Me levanto de enseñar unas fotos y me clavo el pico de una ventana en la espalda, donde roza el macuto, antes de empezar a andar. Ya empezamos con las heridas. Paisaje desde la ventana precioso. Picos de Europa. Comenzamos a andar, llegamos a Caín y paramos ahí para comer. Fotos en el río, metemos los pies, algunos se bañan. Comenzamos la ruta del Cares. Fotos preciosas, paisajes alucinantes, arcoiris. Futura casita de verano. Bonito camino aunque la dificultad aumentara con una cuesta considerable. Llegamos a puente Poncebos. Las chicas de Llanes. Seguimos andando hasta Arenas de Cabrales, Ceci, Tono, Joaquín, Sergio y yo hablando de frikadas, como siempre. Nos pasamos toda la tarde tirados en la plaza de Arenas, mandando comisiones con nombres absurdos en búsqueda de un sitio donde dormir. Odio hacia los flipados de la moto. Patatita. Mi mala leche. Bancos que no están enteros. Alba y yo dormidas. Porche de la iglesia con pedruscos. Paseo. Pis de 12 metros. Coche loco que casi nos atropella. Noche aún más fría.

Canción para despertarse: Kalemba (wegue wegue) – Buraka Som Sistema.

Domingo 28 de marzo. Nos despertamos, y tardamos aún más en levantarnos. Ceci, Vela y yo cantando canciones de Billy Talent. Vela deleitándonos con su melodiosa voz y su impecable ritmo. Nos vamos justo cuando empieza a llegar gente con ramos. Desayuno en la plaza. Carretera y manta hasta Benia. Cuesta inesperada. Yo gritando a Ceci que estaba del otro lado de la carretera. Tono y su party. Come on to the party! Camino con María. Avín. Llegamos a Benia. Polideportivo-zeppelin. Alfonso y su lote interior. Sandra, Alba y yo en Casa Moreno. Fotos de atardeceres. Vídeos de cojas. Paseo marítimo. Colocación estratégica de las esterillas en todo el medio. Torneo de fútbol. Leyre fanática. Dormir con muchas muchas capas de ropa y abrazada. Por fin una noche que no es fría.

Lunes 29 de marzo. Nos despertamos y evidentemente tardamos mucho en levantarnos. Ceci y yo vamos a Casa Moreno. Oh mierda! Joder! Regla. Las chicas se van y nos quedamos esperando a darles ventaja. Ando con Sergy a un buen ritmo. Adelantamos. En búsqueda de la pole. Paradita. Oferta de Sergy de ser boticaria por una noche. Darle la mano. Irme a mi ritmo. Andar rápido. Adelantar a Alfonso. Correr con Joaquín a ver quien llega antes a Cangas. Motivación total. Correr a por las chicas, a por Sergy y Ceci. Perro minúsculo. Que te Cangas en las brangas!! Colegio. Duchas con agua caliente. Felicidad. Espalderas, colchonetas. A dormir prontito que nos levantamos a las 6.

Martes 30 de marzo. Amanecemos a las 6. Salimos y diluvia. Mucho viento, y pocas ganas de andar. Al final vamos en bus. Ceci Sergy Sandra Alba y yo sentados en la parada pasando frío. Desayuno de batido. Comer galletas y morder a Ceci. Bus con Sergy dormido en mi hombro. Ribadesella con solecito. Pivote rojo que no se sabe de donde sale. Mañana, mañana te quiero, mañana… Gorros peruanos. Desfile de modelos. Pasarela de los tobillos gordos. Polideportivo. A la búsqueda de una bombona. Casi me largo sin pagar. Clases de tenis y siestecita. Rpp. Boom. Playa.

Canción del campamento: Starlight – Muse.

Miércoles 31 de marzo. Amanecemos para volver, y no queremos. Fotos de años, de unidad. Vuelta en el bus. Cena, y fin de campamento. Y no quiero. Lo echo de menos.

Esto ha sido el resumen del campamento en sí. Ahora, como le dije a Alba, me explayaré en un momento de ese campamento que me hizo ser totalmente feliz.

En la playa, mientras todos corríamos totalmente vestidos huyendo de las olas, miré a Alba y le dije que me iba a quitar los pantalones para meterme en el agua. Era un campamento con playa y no me iría sin haber estado en ella. Alba me miró y asintió, iba a hacer lo mismo. Nos fuimos, nos quitamos los pantalones hasta quedar en bragas y camiseta. Y entonces, cogidas de la mano, corriendo por la playa, pinchándonos y clavándonos las piedras en los pies, empezamos a gritar y delante de todos los pioneros, nos metimos en el agua. Alba lo hizo enfrentándose a su miedo al mar. Yo, por necesidad. Y sin siquiera sentir el frío del agua, nos metimos. Fuimos las pioneras en hacerlo. Luego nos siguieron algunos, mientras otras seguían haciéndose fotos. Pero no importaba. Es un gesto que recordaré toda mi vida. La primera vez que me baño en la playa de noche, con la gente a la que quiero, siendo la pionera en hacerlo. Sintiéndome libre, y sobre todo, feliz. Feliz por acabar así mi último campamento de Semana Santa como pionera, actuando como tal. Y que más da si fue un arrebato de locura, si nos hizo sentir bien. Fue tiempo aprovechado. Porque nunca olvidaré el abrazo del “grupito” mientras el agua nos mojaba los pies. Porque nunca olvidaré la enorme sonrisa que llevaba puesta en ese momento, y nunca podré evitar volver a sacarla al recordar ese instante.

Ansias de destrucción.

Ansias de destrucción. Miedo a perder el control. Ganas de destrozar todo lo que se cruce en mi camino, dominación de la rabia, ya no de la impotencia, sino de la pura rabia. No está en mis manos. Lo sé. No puedo hacer nada. Lo sé. ¿De qué sirven unos nudillos destrozados? No sirven de nada. Sólo de un desahogo parcial. La rabia no es ya de las decisiones ajenas, de las situaciones que tienen lugar, sino de como trascurren las cosas. Por qué coño es tan fácil caer desde arriba. Por qué coño la gente no obtiene lo que se merece, para bien o para mal. Por qué coño la gente se ralla por esas cosas. Por qué coño la gente no sabe ser feliz, por la razón que sea. Y por qué yo, en vez de aplicar lo que escribo, estoy igual. Porque la rabia me puede. Y la libero.
No me voy a dormir porque ahora mismo no puedo. Y sería capaz de regalar millones de sonrisas ahora, y de obtener otras tantas, de ser feliz, de seguir tal cual. Sólo que tendría otra vez un bicho anidando dentro de mí, esperando que le alimente para un día estallar y desaparecer. Pues hoy no quiero que crezca y quiero liberarlo desde su concepción.
No sé si quiero que la gente lea esto ahora mismo. Pero es lo que hay. Hay que soltarlo y aquí está.
Ahora, ya me siento mejor. Y puedo volver a pensar en las cosas bonitas. Bendito llamador de ángeles. Hell yeah.

Foto: Aunque la rabia aflore haciéndome rechinar los dientes, siempre acaba habiendo algo mínimamente bonito, como una flor. Aunque muchas veces no se pueda apreciar. Y como te admiro joder. A mí los sentimientos me vencen, digo lo que pienso sin pensar en el daño que pueda causar a mí misma o a los demás. Y luego me arrepiento. Pero me lo merezco. Es lo que tiene actuar sin pensar.

El libro de nuestros abrazos.

Quedan hoy oficialmente inaugurados los días de largos abrazos en contra de la tristeza. Días de no hacer absolutamente nada. Bueno, abrazar y mostrar confianza. Intercalar algunas frases sueltas. Sonreír sin parar para olvidar lo que nos hace entristecer. Hablar de tonterías o de cosas serias, pero poco. Contar cosas que nos da vergüenza decir, pero que son verdad. Ser naturales. Regalar tonterías, pero que significan mucho. Dormir. Velar por los sueños. Ver pelis infantiles. Comer helado de nueces de Macadamia.

Dos mejores amigos. Un problema, muchos consuelos. Ver la mancha de color no definido. Hacer detalles que molan. Regalar un ángel y la manera de llamarlo.

No encuentro todavía el fragmento de Galeano, así que de momento, escribiré yo El libro de nuestros abrazos.
Él se encontraba triste. Y la llamó. Tenía que verla. Ella no era la que podría arreglarlo todo, pero podría hacerle sonreír. Al principio no había ningún motivo aparente para sonreír, estaba a punto de ser dejado por la chica que amaba. A ella se le planteaba difícil la situación, se duchó, se despejó un poco y fue a comprar helado. Helado que al final, no sirvió de mucho. Se hizo batido. Al final, una peli fue suficiente para entretener una mañana. ¿Y las ocho horas restantes? Aunque suene raro, abrazados. En distintas posiciones, pero abrazados. Ella no permitía que se le cayeran las lágrimas, siempre se las secaba, y es que cada lágrima que caía le encogía un poquito el corazón. Acabaron con las frentes pegadas, mirándose a los ojos, aunque no se los pudieran enfocar. Y sonreían. Sonreían porque sabían que no todo el mundo podía tener una relación semejante. Ella amaba a su pareja y él a otra chica. Y aún así, podían estar así sin importar nada, porque sabían que era especial, y necesario. Necesario que de vez en cuando, uno se girara para abrazar al otro y darle un beso. Para hacerle ver que todo saldría bien. Y entonces, se lo dió. La chica tenía un colgante que tintineaba, le encantaba sonar al moverse. Tenía dos llamadores de ángeles y un cascabel. Deshizo el colgante poco a poco para entregarle un llamador de ángeles, para cuando se sintiera triste y no pudiera verla, agitara la muñeca y un ángel acudiera a alegrarle. Fue un gesto que ella tenía que dar. Gestos que parecen tan insignificantes… Pero que no lo son. Siguieron tumbados, abrazados, hablando un poco, hasta que él se tuvo que ir. Justo antes de que se marchara, ella le hizo una foto a su ojo. Un ojo que parecía totalmente común, de un color marrón nada destacable, al igual que los suyos. Sin embargo, ese ojo tenía una manchita de un color no identificado, un color clarito, que lo hacía único. Como él. Así a simple vista podías calificarlo como un chaval más del montón, pero no lo era. Era increíble. Finalmente se marchó. Ella le acompañó hasta el metro, donde se volvieron a abrazar, por última vez. Ese día, inauguraron su manera para luchar contra la tristeza, pues se prometieron que cuando se sintieran mal irían a verse. “Días de largos abrazos en contra de la tristeza”.

Vosotros.

Tengo ganas de escribir. Estos días han sido tan buenos… Ser totalmente feliz, ver como los de mi alrededor comienzan a tener una sonrisa fácil de obtener, estar genial con Nacho… Una excursión perfecta con fotos memorables… Gran conversación con Alba. Esa típica conversación inesperada, absolutamente sincera, de decir cosas que piensas y no le das importancia hasta que las pierdes. Pero ¿por qué no disfrutarlas y darse cuenta de ello? Ayer con mi pequeño amago de caer, estuve a punto de mandar todo a la mierda… Pero aquí estoy, otra vez arriba, y gracias a vosotros. Me da igual ser repetitiva, escribo de lo que quiero hablar en el momento. Paso de hacer reflexiones sobre la vida, con la mía me basta. Y ahora lo único que puedo decir es que sé que vamos a seguir subiendo. Hasta que nos cansemos, pero solo si estamos muy arriba. Y sólo se permite saltar si es para hacer fotos bonitas, como las de Ceci. No se permite saltar para caer. Tenemos que estar siempre en el pico más alto, y entre todos lo conseguiremos. Conseguiremos estar todos en la cima. En la cima de la felicidad.

Y ahora, hacer una pequeña reflexión sobre los mejores amigos. Me da igual que ya esté hecha, o que haga referencias a otras entradas, porque en estos momentos la verdad es que me da igual todo… :) Normalmente no me gusta calificar así a alguien porque lo importante son los amigos y no hay que sobreponerlos. Pero llega un momento que te das cuenta que realmente, los mejores amigos existen. ¿Pero porque tiene que ser uno? Yo sé que tengo tres. Los tres chavales a los que más abrazo. Uno que es muy suave, otro que es demasiado alto, y uno con el que hablo poquito pero que sé que siempre está ahí, por lejos que viva. Podría explayarme tanto sobre vosotros… Pero no es necesario. Cada uno sabe lo mucho que vale y lo importante que es para mí, y en las dos palabras con las que se puede resumir… Aunque para algunos sea difícil pronunciarlas y otras personas las digan tan a la ligera… Todos sabéis que yo no las digo a la primera de cambio, se tienen que merecer… Y todos las merecéis de sobra. Echo de menos tirarme bajo un árbol hasta las 5 de la mañana hablando de todas nuestras tonterías, también echo de menos hacerte cosquillitas, y hacerte trencitas… Cada uno con su situación… Pero puedo generalizar que echo de menos un abrazo vuestro. Porque gracias a vosotros estoy arriba. Y estoy arriba gracias a vuestras sonrisas… Así que espero que no las borréis nunca, porque siempre es una gran pérdida… :)

P.D: Sé que tú no leerás esto, pero aún así, creo que sabes de sobra que te quiero, y que lo nuestro está en otro aspecto distinto… Porque nunca serás mi mejor amigo, porque no hay amistad entre nosotros, hay amor. Y hay momentos en los que aparte de apreciar mucho el amor, aprecias la amistad :)

Cuatro letras. Agua

Él es una piedra. Él es fuego. Y tú, eres agua. Iba meditando esta entrada según iba caminando bajo la lluvia… Me encanta esa sensación. Y entonces caí en la cuenta, y es que tú eres así. Consigues calar a cualquier persona, y aunque nunca llueve a gusto de todos, algunos sabemos recibirla con gratitud. El agua es necesaria, acaba con muchos problemas, con el paso del tiempo ha sabido dejar su huella en forma de grandes ríos. Y a veces, no te imaginas su importancia. Lo que empieza como unas ínfimas gotitas de agua, pueden avecinar un diluvio. Y supongo que eso es. Empezaste a chispear, y cuando me he querido dar cuenta, estoy calada. Y no soy la única, desde luego. Has conseguido hacer esas filtraciones que tanto echaba en falta en aquella piedra. Y me alegra tanto saber que sois felices… A él le encanta andar bajo la lluvia para luego meterse en la ducha corriendo y tener el contraste. Al fin y al cabo, también es agua.

Eres inquieta, cual gota que ha recorrido ese gran camino para poder llegar a su lugar actual, y que sabe que nunca parará quieta, y alegre cual gota de mar que mueven tras tanto tiempo en serenidad. Estás en la cresta de la ola.

Solo te digo de nuevo que eres alguien importante para mi y que me dan igual los motivos gracias a los cuales nos conocimos, porque solo quiero que te quedes por mucho más tiempo, porque somos nosotros cuatro.

Algún día escribiré una entrada sobre mi con algo de la naturaleza, pero sigo sin saber que alegoría utilizar. ¿Alguna sugerencia?

Previous Older Entries

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 114 seguidores