Borrador de sueños.
10 nov 2011 Dejar un comentario
in General Etiquetas: Felicidad., Madurando.
Como pequeña introducción… Hoy, leyendo textos míos antiguos, me he dado cuenta de que he crecido, y que no he sido consciente de ello. Siento una fortaleza mucho más grande dentro de mí, y eso me reconforta. Situaciones que antes me parecían insoportables y que me llevaban al límite, ahora son mucho más simples. Por otra parte, creo que me he cerrado muchísimo. Si antes me desvivía por el resto, hoy me dan completamente igual. Sí, suena rastrero, egoísta, lo que tú quieras. Pero he decidido que no volveré a mover un dedo por la gente. Por fin he establecido mis prioridades, y la lista está encabezada por mi felicidad, por mi sonrisa. No por una preocupación constante hacia el resto y descuidarme a mí. Ciertamente… me la suda el resto!
Lo mejor de todo es que he conocido a gente igual que yo, o que al menos eso aparenta ser… Al menos parecida. Eso me hace sentir mucho menos “rara”, y la verdad, que bastante más agusto, porque puedo compartir comentarios retorcidos.
Ahora, el motivo de la entrada. Borrador de sueños. La inspiración de esta entrada. Representaba la esencia de su blog, con el mismo nombre, y reflexiono que la esencia del mío también. Aquí plasmaba mis esperanzas, ilusiones, mis proyectos, mis fracasos. Todo lo que me ocurría, que me ayudaba a forjar mi proyecto como persona, soldando errores que dejaban su pequeña cicatriz, pero sobre todo, sin miedo de añadir cualquier sueño. Y aquí me encuentro, como una figurita que ha pasado de ser de papel a ser plasmada en metal, que aunque pesada a la vista, se siente ligera y con ganas de despegar. Esa figura tiene marcas en las piernas para que nunca olvide donde está el suelo. Pero tiene la mirada clavada en el cielo, porque es donde espera llegar, su meta a alcanzar. Este es su borrador. Con él, repara en sus equivocaciones, subraya lo que no debe repetir, recuerda lo que fue bueno pero pasó, y sigue escribiendo lo bueno que le sucede. Y por eso le dan ganas de volar. Y tachar de su borrador, lo que se hizo realidad.
Toxicity.
01 nov 2011 Dejar un comentario
in General Etiquetas: Desahogos, Madurando.
Siento la necesidad de escribir. De gritar, de llorar, de liberarme. Hice esto para escribir sin tapujos, y cada vez me controlo más por miedo a no decir lo correcto. ¿Dónde está el sentido? La verdad es que miro atrás y me doy cuenta de la razón que tenian al decir que no merecía la pena que diera tanto por los demás. Y es cierto. Y como siempre, me doy cuenta tarde, y me cabreo. La diferencia es que ahora me cabreo y se lo digo a otras personas, que al no conocer a nadie de mi círculo, me escuchan y me siento relajada. Antes me lo callaba y eso se notaba.
Me encanta la gente que va de graciosa y les falta el tiempo para reírse de los defectos ajenos, o tachar tus preocupaciones de nimiedades, y que cuando tú intentas ser graciosa diciendo un comentario sin ánimo de ofender sobre algún defecto, se indignen. Y sus preocupaciones siempre son mayores. Ah, disculpen, señoritos.
Me encanta la gente que quiere distanciarse de ti porque dan por hecho que no les caes bien, pero que se acercan cuando necesitan cosas. Que grande es el interés. Y claro, yo como una tonta, por el hecho de acercarme, lo hago. Pues ya no me apetece seguir haciéndolo.
Me encanta la gente falsa. La gente tóxica, dañina.
Aunque… lo bueno de alejarte de la humanidad en general, es que también te alejas de la toxicidad.
Querida yo del pasado.
14 oct 2011 Dejar un comentario
in General Etiquetas: Felicidad., insomnio, Madurando., Reflexiones., vista atrás.
Querida yo del pasado:
Hoy he vuelto a leer tus mensajes. Quiero decirte que estabas muy engañada: tú creías que eras feliz, pero estabas equivocada. La felicidad no está rodeada de un montón de mensajes de “¿Qué te pasa?” “No estás bien, se te ve” y derivados. Pasaste buenos momentos, eso sin ninguna duda, pero sólo te digo que no tengas miedo del futuro, porque es mucho mejor. Esos mensajes se reducen hasta casi la inexistencia y olvidarás lo que es sentirse sola. También quiero decirte que aprenderás como quererte a ti misma, y ni recordarás lo que era la autodestrucción. Sabrás valorarte, verte guapa tal y como eres, y no tener ese pequeño miedo a no gustar.
Tengo que decirte que también aprenderás lo que es perder a alguien, y aunque es difícil, sabrás llevarlo como toca. Superarás todas las pruebas que te pongan por el camino y no tendrás problemas a la hora de pasar todos tus exámenes. La confianza en ti misma en ese aspecto no la perderás. Seguirás siendo la más zen entre los que esperan en la puerta de un examen.
Te pido que intentes mejorar tu sentimiento de culpa perpetua: estamos aprendiendo a ver que no tenemos siempre la culpa de todo. Y no. Da igual el pasado, los eventos que ocurran son inevitables, y tú no eres la causa.
Querida yo del pasado, simplemente quiero decirte que disfrutes de todo el tiempo que tienes, que dejes de rayarte por tonterías, que te quieras, y sobre todo, que seas paciente, porque tu yo del futuro te advierte de que todo lo que te queda por vivir será mejor.
Quiere a los que te rodean, ama a la persona adecuada, pero sobre todo, mímate a ti misma. Tú lo vales.
PD: No guardes a Stitch en ningún lado, seguirás durmiendo con él (su compañía es muy agradecida por las noches ^^)
Amores públicos
14 may 2011 2 comentarios
in General Etiquetas: Madurando., Reflexiones.
Este texto lleva escrito en mi móvil desde el cinco de abril. Tenía ganas de escribir aquí, y creo que es una buena oportunidad para mostarlo.
Me fascinan aquellas personas que tienen una relación sentimental que es mucho más pública que privada. Es decir, aquellas parejas que no pueden sobrevivir sin estar pendientes del qué dirán, para dar siempre la imagen de pareja ideal, pareja perfecta. Muchas veces esas parejas están vacías. Una relación se debe alimentar de amor y confianza, y no de opiniones ajenas. Dudo mucho que a los followers de alguien le interesen saber que aquel al que siguen acaba de tener sexo, o que toda su lista de amigos se muera por saber todas las ñoñeces que le dice su pareja. ¿Por qué esa necesidad de demostrarle al mundo aspectos que nunca ha cuestionado? Es decir, existiendo tanas formas de comunicación privada, ¿Por qué elegir la menos confidencial, y poner en evidencia todos tus sentimientos? No termino de entenderlo. Sobre todo cuando parece que las razones son ciertas ganas de provocar envidia, demostrando que eres el mejor. Particularmente me hacen gracia los comentarios que hacen referencia claramente al sexo, o a lo bueno que ha sido, en una red social. Siempre me podrán echar en cara que sea una cotilla, pero al fin y al cabo es un perfil que has elegido como público, ¿no?
A mi parecer, y por cierta experiencia, cuando hay una bronca en una pareja “pública”, este hecho no aparece en ningún lado. Misteriosamente los estados son los más bonitos y profundos, cuando los sentimientos son de distanciamiento. Esas parejas nunca están en conflicto, no les interesa mostrarlo y dañar su imagen.
Lo malo de estas parejas, es que partiendo de su actuación, piensan que todo el mundo debería hacer lo mismo, y sin embargo no tiene porqué ser así, ni mucho menos. A mí me han llegado a preguntar si las cosas iban mal con mi pareja sólo porque no teníamos casi fotos juntos. La ausencia de comentarios empalagosos o subidos de todo no implica monotonía, simplemente muestra timidez, pudor, o una simple privacidad que se quiere respetar. No tener millones de fotos juntos no significa no tener grandes momentos que merezca la pena capturar, puede significar simplemente un disfrute máximo del momento, olvidando toda intervención fotográfica. Al fin y al cabo, las mejores fotos son las que se te quedan grabadas en la memoria y no en el papel.
Yo sé que tengo una relación bastante pública en lo que se refiere a mi exposición de sentimientos y emociones en este blog, sin embargo, en redes sociales, suele ser mucho más inadvertida. No necesito demostrar al mundo que formo parte de una pareja que considero perfecta. No necesito que me aconsejen o juzguen porque un comentario suene más borde de lo habitual. En realidad, lo único que necesito es disfrutar de mi pareja, en mi mundo, y que los dos sepamos que todas las cosas marchan bien. Porque una mirada sincera siempre es mucho más de mil comentarios. Y eso es lo que me importa.
Abscence de troubles.
29 mar 2011 Dejar un comentario
in General Etiquetas: Felicidad., Madurando.
Todos los temas están hablados. Todos los que me inspiran ya han sido reformulados demasiadas veces. Cada vez las publicaciones son más esporádicas, siempre es lo mismo, aquí hay demasiada estabilidad para una vida que no para de sufrir cambios. Estoy buscando esa misma estabilidad en mi vida. Y ahora que parece que no habrá más cambios inesperados, puedo por fin pararme y pensar. Pensar en todo lo que ha ocurrido, analizar detenidamente cada suceso y el porqué. Creo que ya es hora que no contentarme con la felicidad externa, fuente que siempre está ahí. Es hora de analizarme también a mí misma. Y una vez que ya me conozca y me acepte del todo, entrar en equilibrio. Notar la ausencia de problemas y trastornos en el alma. Y continuar en ese estado. De levitación y felicidad. Sé que se puede conseguir. Pues yo también quiero, y lo voy a hacer.
Adiós.
20 nov 2010 1 comentario
in General Etiquetas: Madurando., Tristeza.
Esta es mi entrada número cien. Esta entrada te la dedico a ti, porque siempre pensamos que alcanzarías ese número sin ninguna dificultad, sin embargo, te faltaron sólo cinco años para ello. Ayer te marchaste, dejando atrás unos noventa y cinco años llenos de vida, de alegría y vitalidad. Aunque pasaras tu última semana en una cama de hospital, nunca estuviste solo, pues todos te acompañamos en algún momento, te cogimos la mano y te dimos nuestro calor. Echamos de menos tu potente voz mandándonos estudiar y que del otro lado del teléfono nos obligaba a levantarnos para no ser tan pequeños. Pero de todos modos sabíamos que necesitabas guardar el aire, y sabíamos comprenderte. Fue muy duro, todos lo sabemos, porque eras una persona totalmente distinta. Pero debajo de esa carcasa efímera, tu espíritu seguía joven y fuerte. Realmente nunca fuiste un anciano, sólo en tus últimos momentos, y por eso fue tan difícil, ver como se iba tu juventud tan rápidamente. Yo particularmente siento haberme despedido antes y no aguantar tanto, pero creo que era mejor que no estuvieras rodeado de sufrimiento, pues siempre fuiste muy coqueto y te horrorizaba estar en esas condiciones. Te prometo ser siempre constante y aplicarme en mis estudios, pues nunca olvidaré los ánimos que me dabas para continuar con mi idea de hacer medicina. Ahora sé que nunca lo verás, pero siempre estarás presente. Se notará mucho tu ausencia, con tus chistes continuos que la abuela censuraba, con tu alegría y tu sonrisa contagiosa. Aunque quisieras irte discretamente, todo el mundo quiso estar ahí para despedirse. Ni tus seis hijos, ni tus dieciséis nietos ni tus dos bisnietos te olvidarán nunca. Porque para mí nunca serás esa persona a la que se le apagó la velita mientras dormía. Para mí, siempre serás ese hombre grande, bien peinado, de traje y pañuelo en el bolsillo. Ese hombre que bajó a la oficina hasta el último día a impartir orden. Ese hombre que nos dio ejemplo. Al fin y al cabo, ese hombre al que todos queríamos y seguimos queriendo, y nunca se marchará de nuestro corazón. Nunca podrás leer esto. De todos modos, y aunque ya me despedí, adiós abuelo. Te quiero.
Distintas luchas.
10 ago 2010 Dejar un comentario
in General Etiquetas: Él., Felicidad., Justificaciones., Madurando., Reflexiones., vista atrás.
Soy una persona bastante perezosa. Demuestro iniciativa, motivación y trabajo sólo por las cosas que realmente siento y quiero. No me gusta empezar luchas por la inseguridad de cómo terminarán, por si el esfuerzo habrá sido en vano o si mi sufrimiento se compensará. Sólo comienzo una lucha si creo que verdaderamente merecerá la pena. Hace un poco más de dos años decidí comenzar una, por conseguir la confianza de una persona. Mucho luché. Alguien que amaba me puso muchos obstáculos, me hacía ver cosas que no eran tal, que no existían. Vivía entre espejismos de crueldad y de indiferencia, donde la única fuente de amor residía en lo que yo creía que era mi persona. En octubre me di cuenta de algo. Y mi lucha se reforzó, seguí dándolo todo por esa amistad, por ocultar algo que no quería mostrar porque pensaba que tan sólo provocaría daño y era lo último que quería sembrar a mi alrededor. Lo que yo creí que era simplemente atracción que podía ser tapada (y que de hecho, pensaba que tapé) resultó ser algo mucho más fuerte, pero no lo vi. Quizá por eso seguí luchando tanto por esa amistad que no paraba de aumentar y se hizo tan especial. Por eso, pudiendo haber cortado todo de raíz, seguía intentando conservarla y alimentarla mientras sufría por ello. Por eso el sufrimiento se compensaba tan fácilmente. Simplemente, porque llegó un momento que dejé de saber por lo que luchaba. Si por la amistad, o por la persona en realidad. Yo me veía feliz e ilusionada con mi pareja y no entendía todo lo que pasaba. Para mí sólo era mi mejor amigo, nada más, de hecho no veía en ningún caso la posibilidad de que fuera algo más (negaba siempre cualquier mínima probabilidad de que yo le pudiera atraer, me parecía imposible y lo dije). Hasta que mi pareja sintió lo mismo por otra persona y sí supieron identificar que les pasaba. Decidieron luchar por lo suyo. Y fue entonces cuando me di cuenta, que desde ese octubre, realmente, estaba luchando por amor. Por eso fue tan asombrosamente fácil comenzar algo. Porque la lucha ya estaba hecha. El camino lo recorrimos sin ser conscientes de ello.
Sé que mostré un carácter y actitud inmaduros ante todo, pero si lo hice fue porque realmente no lo vi. Porque llegó un momento en el que amaba a dos personas, una sin saberlo, y mientras luchaba por lo que creía una amistad, pensaba que también luchaba por conservar el amor, mientras que en realidad sólo lo estaba marchitando. Al final, las culpas no las tiene nadie, sólo que al perder una lucha en la que veíamos una victoria clara, nos frustramos, enrabietamos y enfadamos. Ahora veo porque perdí la lucha. Supongo que porque decidí centrar mis fueras en otra, dando esa por ganada.
Con esto no quiero culpabilizar nada ni a nadie (ni a mí misma), ni tampoco arrancar ningún sentimiento, simplemente escribo en frío y tras mucho pensar lo que creo que me ocurrió en ese momento. Para compensar todos los textos escritos con la ira del instante. Al fin y al cabo todos lo hacemos, actuar y luego pensar. Ya os dije, yo sólo necesitaba tiempo y sentía que no lo tenía. Creo que ya no necesito más. Creo que todo ha vuelto a su cauce. Lo que vosotros decidáis hacer ya es cosa vuestra y comprenderé vuestra elección. Supongo que esta es la disculpa más enrevesada que he escrito nunca. Pero también ha sido un relato mucho más objetivo de lo que realmente sucedió.
Merengue.
16 jun 2010 Dejar un comentario
in General Etiquetas: Él., Desahogos, Felicidad., insomnio, Madurando., Reflexiones.
Seguiría editando durante días y días esta entrada… Pero él ya sabe todo lo que me gusta… Y es que con decir que me gusta ÉL y pasarme todo el tiempo a su lado, es suficiente :)
Ya saboreo la libertad. Ya hice el baccalauréat, y tengo todo el verano ante mí para disfrutarlo. Y se avecina muy bueno. Llevo una maratón de una semana viéndole todos los días, y espero que así siga, por lo menos, hasta que me tenga que ir de pre… Para darle un mega abrazo cuando lleguen los demás al campamento. Van a ser quince días muy muy buenos.
Hacía tiempo que no me sentía así de bien. Porque he conseguido sentir la pura felicidad, gracias a alguien, sin tener que abandonar mi libertad. Porque disfruto de tardes con mis amigas de eternas risas, sin sentir que le estoy robando tiempo. Porque tengo total confianza en mí misma. Porque disfruto de cosas de las cuales antes no le veía tanta gracia. Porque le he cogido gusto a la picardía y a las peleas de cosquillas. Porque la confianza que tenemos entre nosotros es insuperable. Porque ya entiendo cuando mi madre me decía que tu novio tiene que ser tu mejor amigo y yo no compartía su opinión. Ahora sí. Y sé porqué. Porque me la suda lo que piensen los demás. Porque me da igual que el merengue sea empalagoso, siempre me gustó. Porque al fin y al cabo, por mucho daño que me haya hecho cierta persona, me ha abierto los ojos. Y gracias a ella, he descubierto que mi personita especial estaba delante de mí todo el rato. Alguien que siempre me regala una sonrisa y sabe como que yo saque la mía. Alguien con el que las tardes del verde son mágicas. Alguien que desde que le conozco, ha sido muy importante para mí. Ahora, es lo más importante. Porque somos iguales. Y porque joder… Le quiero. Y esto no es ninguna justificación por ningún acto. Sólo son ganas de escribir.
Ganas de escribir que me gusta la indiferencia, la rabia, y porque no, el odio. Porque gracias a eso, he vuelto a encontrar el amor, con mucha más ilusión y ganas de comerme el mundo. Porque ahora mismo, me siento mejor que en muchos meses. Porque no tenía que dejar de luchar… Sólo cambiar de lucha. Y ya sé por lo que quiero luchar. Por él. Por sus sonrisas, por sus besos y por su amor.
Porque le quiero :)
Enamoramiento.
10 abr 2010 8 comentarios
in General Etiquetas: Él., Felicidad., Madurando.
Enamorarse. Ese periodo durante el cual vivimos en una nube, ajenos a todo lo que ocurre alrededor, a no ser que esté relacionado con ESA persona. Y pongo ESA en mayúsculas porque es lo único que nos importa. Estamos atentos a cada movimiento que efectúa, sonreímos cada vez que nos dedica una mirada, y nos morimos al verla sonreír. El periodo de enamoramiento es cuando las endorfinas te invaden el cuerpo, sientes mariposas en tu estómago y te pones nervioso al ver a la persona especial. Recuerdo haber leído en un artículo antiguo de El País Semanal que el enamoramiento podía durar hasta tres años. Yo, no lo sé. Yo sólo sé que estoy enamorada. Después de ese periodo de continuo cosquilleo, si las cosas marchan bien, ya se da paso al amor en sí. Al amor mutuo, donde reina la confianza y la felicidad. Durante el cual se mira al pasado y se recuerda con nostalgia la ilusión del principio, cuando pensábamos cada acto durante diez minutos antes de realizarlo, cuando estábamos nerviosos antes de verla y nos poníamos la colonia que le gustaba, nos pintábamos más, todo para complacer. Cuando nos fijábamos en cada detalle tonto. Pero aunque no se tenga la ilusión del principio, se tiene otra chispa mucho maś fuerte, una auténtica llama. La llama de la pasión, de la ternura, de la continuidad, de la máxima confianza, y sobre todo, el hecho de pensar ya como pareja. Puede que no se sea igual de detallista, pero tampoco están presentes los nervios de “¿Y si sólo es un rollo?”.
Puedo decir que yo estoy en la segunda fase. Ya no está presente la ilusión del principio, pero están todas las restantes, y muchas más. Pero no olvidé del todo la primera. El amor no me resulta aburrido, y es que hay días como hoy, en los que veo que sigo tontamente enamorada. Días en los que me doy cuenta que me he pasado minutos con la cabeza en la Luna mientras observaba su sonrisa y me sentía plenamente feliz al verla. Minutos en silencio, simplemente escrutando sus inmensos ojos verdes, perdiéndome en su profundidad cual bosque frondoso. Minutos con una sonrisa sincera dibujada, al imaginarme hecha una bolita, acurrucada en sus hoyuelos, ya que está sonriendo. Minutos en los que vuelves a pensar “Jo, es que es tan mono” y sólo sonríes, mientras le coges la mano. Minutos en los que sólo puedes pensar en él, en que estáis juntos y que eso te hace feliz. Y que no importa qué ocurra, que sabes que podrás contar siempre con él, que nunca te dejará caer. Tampoco importa cual sea el plan, mientras sea con él. Minutos en los que piensas “Ojalá él sienta lo mismo que yo” y entras en éxtasis si te hace ver que estás en lo cierto, con alguna mirada cómplice o algún beso. Minutos que aparecen cuando menos te lo esperas. Sabes que vendrán en instantes concretos, como después de alcanzar el máximo placer, pero a veces llegan sin avisar. Y entonces, al vivir esos momentos inesperados, es cuando dices “Estoy enamorada de ti” en lugar de “Te quiero”, sabiendo que le hará mucha más ilusión, porque recordará el comienzo de todo, aunque hayan pasado casi dos años.
Indy, por todo lo que nos queda juntos… :)
El sol no desaparece en un atardecer.
05 abr 2010 2 comentarios
in General Etiquetas: Dedicatorias., Ellos., Felicidad., Madurando., Reflexiones.
Hoy necesito escribir, y mucho. Se me ocurren mil temas distintos de abordar, más o menos profundos, pero no sé por cual empezar ni como hacerlo.
Empezaremos por la confianza.
(De confiar).
1. f. Esperanza firme que se tiene de alguien o algo.
2. f. Seguridad que alguien tiene en sí mismo.
La confianza es algo que a mí me es difícil depositar en alguien. Muy difícil. Eso sí, si lo hago, todo marcha bien. Creo también que soy una persona de confianza para mis amigos, y más últimamente. Lo que no logro entender es que ocurre con mi familia ahora mismo. Cada vez muestran menos confianza, y no tienen razón alguna para hacerlo. ¿Que no paro de mentirles? ¿Hola? Odio ver como la gente no me cree. Es una sensación de impotencia pura. ¿Cómo demuestras que tienes razón cuando sólo tú lo sabes y absolutamente nadie te cree? Me da tanta rabia.. Es por ello por lo que estoy rabiosa últimamente, aunque las cosas mejoren en los otros aspectos. En este aspecto me siento cada vez más frustrada.
Frustración. Otro aspecto a abordar. Es un término que usamos bastante en estos últimos días y no me gusta nada. Porque no debemos sentirnos frustrados en ningún momento, lo que hacemos por el otro nunca es inútil aunque tengamos esa sensación y lo sabemos. Así que dejemos de sentirnos así cuando recibimos un mensaje triste, porque si lo recibimos no es porque lo hayamos hecho mal, sino porque nos necesitan todavía. Y ya sabes todo esto, pero quería decirlo por aquí.
Hoy he vuelto a hablar con ella, y bueno, pensaba que me iba a costar más después de todo lo que ocurrió, pero no es así. Al fin y al cabo yo no tengo nada que ver y teníamos una buena amistad forjándose, así que ¿por qué perderla? :) Puede que todavía me cueste un poco, pero voy a dar todo lo que esté en mi mano para que siga así. Me alegro enormemente de la complicidad que tenéis vosotros dos y espero que siga así por mucho más tiempo.
Reflexión sobre los atardeceres… “Como un día mas es un día menos, los atardeceres siempre te parecerán mágicos. Siempre he creído que el ciclo del sol en un día asusta a las personas porque este mismo acaba por desaperecer, como nosotros más o menos… Dejando también un atardecer más o menos bonito. Pero los vemos por si acaso no volvermos a ver otro… Y para recordar lo que somos.” Me encanta sentarme a contemplar un atardecer, pero nunca pienso en ese aspecto. No me gusta ver un atardecer como el final de algo, como la última parte bonita del día antes de dar paso a la noche, sino como un cambio menos brusco entre las tonalidades de azul, permitiendo así mostrar una paleta más amplia de colores. Verlo como un regalo, como un paisaje fantástico. No necesito recordar lo que soy pensando en que desapareceré en algún momento, porque la noche todavía no ha llegado. Y al fin y al cabo, al día siguiente también saldrá el sol. Y los atardeceres siguen siendo algo precioso, sobre todo cuando los ves con alguien que te importa. Te prometo que veremos alguno en un futuro bastante cercano, ¿vale? Mientras suene esta canción. Porque quiero que recuerdes que el sol no desaparece en un atardecer, sólo se marcha a otra parte, para iluminar al lado opuesto de la Tierra. Y que volverá a salir para ti, al día siguiente. No debemos recordar a una persona por la despedida que le dimos o daremos, sino por como le dimos la bienvenida y como pasó su tiempo a nuestro lado.
Y por último… Tú. Me da igual que caiga la noche, que haya tormenta, que haya nubes o lo que sea… Siempre un mínimo rayito de sol se filtará sólo para ti. Siempre. Porque poco a poco te vas secando y eso es motivo más que suficiente para seguir brillando. Motivo suficiente para seguir sonriendo, aunque sólo sea para contagiarte. Porque da igual la hora que sea, que el sol está dispuesto a salir si es necesario. Porque el sol no sería nada si no tuviera a nadie a quien servir. Y porque el sol confía en que sea cierto el pasado de estaba mojado. Y porque el sol, aunque no haya nada que secar, seguirá saliendo todos los días.
P.D: Ayer, mirando mi antiguo fotolog, encontré este texto, que no recordaba haber escrito en ningún momento, y aunque ahora ya no sirva de nada, quería publicarlo otra vez. Porque parece ser que siempre me ha gustado escribir así.
“Inseguridad. No confíar en uno mismo, o de lo que piensen los demás de uno mismo. ¿Pero… llegar a ser tan inseguro que ocultas tu estado de ánimo y lo disfrazas de otro copiado de una persona que lo siente de verdad? No sé. Al final, acabas siendo descubierto, y te das cuenta de que tu inseguridad simplemente te jugó una mala pasada. Tu vida real no puede agradar a todos. Imposible. Pero debes aceptarlo, y no moldear una a gusto de todos. Que aprendan a aceptarte. Pero primero, aprende a aceptarte tú mismo.
Sin palabras.
Después de unos días en estado ingrávido, descubres que tu nube particular no aguanta tu peso, y se va dividiendo en pequeñas nubes que te van abandonando, hasta que una, te deja en el suelo, con la delicadeza de no dejarte caer para que tu choque con la realidad no sea muy fuerte. Pero igual era ese golpe el que necesitabas, para acabar con la desilusión, con tu ánimo casi ausente, con tus sentimientos a flor de piel. Para ser más cauteloso, y la próxima vez subirte a una nube pequeña, pero con la seguridad de que no te dejará en los peores momentos, que será tuya, que te dará la posibilidad de evadirte en ella.
Ahora, debo encontrar esa pequeña nube, y no subirme en la más bonita que vea, que acabará rompiendo y dejará caer lluvia.”





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